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Clinton afirma que la visita a la ONU de Ahmadineyad no impedirá las sanciones

Estados Unidos insiste en la paralización de los asentamientos en Jerusalén Este

La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, está convencida de que la intervención ante la ONU del presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, prevista para la próxima semana, no logrará distraer a la comunidad internacional del propósito de controlar su programa nuclear e imponerle sanciones, si es necesario.

"Puede intentar crear cierta confusión sobre este asunto, pero no va a encontrar una audiencia particularmente receptiva", dijo Clinton en la noche del jueves en una intervención ante el Comité Judío Americano (AJC, en inglés), que ha celebrado durante tres días su conferencia anual en Washington. La secretaria de Estado cerró las sesiones con un discurso al que asistieron el ministro español de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, el ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, y otros políticos, académicos y representantes de la cultura y los medios de comunicación de diversas partes del mundo, entre ellos el director de EL PAÍS, Javier Moreno.

Estados Unidos insiste en la paralización de los asentamientos en Jerusalén Este

Moratinos se entrevistó ayer con Clinton en el Departamento de Estado para hablar de la reunión de la ONU en la que participará Ahmadineyad, la conferencia para la renovación del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), y de otros asuntos en los que actualmente trabajan ambos Gobiernos. La sesión del TNP, a cuya inauguración, el lunes, acudirá el ministro español, se prolongará hasta finales de mes y estará, probablemente, monopolizada por la situación en Irán.

Ahmadineyad ha querido aprovechar el tirón publicitario de esa reunión para acudir personalmente a Nueva York a defender el programa nuclear iraní, sobre el que la mayor parte de los países del Consejo de Seguridad de la ONU sospecha que tiene fines militares. La visita del presidente será la última oportunidad del Gobierno iraní de evitar que el Consejo apruebe pronto una nueva y más dura lista de sanciones económicas contra Teherán.

En su intervención ante el AJC, Clinton aludió al régimen iraní en términos especialmente contundentes. "Irán, con su presidente antisemita y sus hostiles ambiciones nucleares", manifestó, "continúa siendo una amenaza para Israel, pero también para la región porque patrocina el terrorismo contra muchos".

La presencia de la secretaria de Estado en ese importante foro judío sirvió también para rebajar tensiones recientes entre Israel y EE UU -"tendremos nuestras diferencias pero las resolveremos como estrechos aliados"- e impulsar la negociación de paz entre israelíes y palestinos, que parece haber ganado un nuevo brío.

Clinton insistió en que "la paralización de las actividades de asentamientos" es una condición necesaria para la reanudación de las conversaciones indirectas, pero mencionó, sobre todo, las responsabilidades de los países árabes de hacer concesiones compensatorias. "Los países árabes pueden y deben de continuar facilitando al presidente Abbas [Mahmud Abbas, presidente de la Autoridad Palestina] el apoyo que precisa para negociar con Israel de buena fe", manifestó.

Las negociaciones palestino-israelíes parecen estar más cerca después de que Israel aceptase detener de hecho los asentamientos en Jerusalén Este (parte árabe de la ciudad). Abbas parece estar a la espera de luz verde de la Liga Árabe para aceptar que el mediador norteamericano, George Mitchell, actúe como puente entre las partes para discutir los asuntos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 1 de mayo de 2010