Reportaje:

Los obispos defienden el velo

Camino rechaza que se prohíba lucir signos religiosos

La cruz sobre el pecho y el alzacuellos son símbolos religiosos como el hiyab. Por eso no resultó tan sorprendente que el portavoz de la Conferencia Episcopal Española, Juan Antonio Martínez Camino, defendiera ayer el velo islámico, aunque sin entrar en los detalles de la polémica sobre la adolescente madrileña Najwa Malha.

Martínez Camino, que comparecía en Madrid para informar de la asamblea de primavera de los obispos, fue tajante: no tiene la menor duda de que la Constitución ampara la libertad de manifestar el credo a personas y comunidades. Y, por tanto, aunque él no lo dijera explícitamente, ampara la libertad de lucir signos religiosos con el orden público como único límite.

Más información

Durante su comparecencia, Martínez Camino recitó el artículo 16.1 de la Constitución: "Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la ley".

El portavoz de los obispos advirtió de que la reunión episcopal no ha debatido oficialmente el tema del pañuelo de las musulmanas. Pero el jesuita insistió en que se confunden quienes creen que la solución a esta polémica es confinar los signos religiosos al ámbito privado. Lo que denominó "cada uno en su casita".

Martínez Camino recalcó que el asunto del velo musulmán tiene muchos elementos muy complejos, que debe ser resuelto con lo que denominó "soluciones técnicas", sin más precisión, pero respetando, eso sí, los derechos fundamentales de todos. incluidos los creyentes.

El también secretario general de la Conferencia Episcopal fue más explícito al referirse a los abusos sexuales -"crímenes, delitos, pecados gravísimos" los llamó- perpetrados por miembros de la Iglesia católica.

Recalcó la gravedad del asunto, pero también quiso subrayar que "en todo el mundo" los casos de curas pederastas son "escasísimos proporcionalmente", aunque todos "dolorosísimos y reprobables". Para Martínez Camino, "no se puede hacer un uso sesgado de las estadísticas para dar a entender que es un problema generalizado entre los sacerdotes, los religiosos y la Iglesia [católica]".

Casi a la misma hora que Martínez Camino tomaba la palabra, la Comisión Islámica de España, el órgano que agrupa al grueso de los musulmanes, emitió un comunicado que coincidía en sustancia con el pronunciamiento episcopal.

En el texto, la comisión pide que los colegios "eduquen en la tolerancia y el respeto a los demás, incluidas sus convicciones". Invoca a continuación el derecho de Najwa a ejercer su libertad religiosa reflejando incluso exteriormente su fe a través de su atuendo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 24 de abril de 2010.

Lo más visto en...

Top 50