Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:Día del Libro

Sampedro y el dragón del poder

El autor de 'La sonrisa etrusca' usa la leyenda de Sant Jordi como metáfora para reivindicar la libertad y la justicia social

El monstruo feroz que acecha al pueblo de Montblanc en la leyenda de Sant Jordi ya no es un dragón. Tampoco hay ninguna hermosa princesa secuestrada, ni es una lanza el arma que esgrime el santo para liberarla. Para el escritor y economista José Luis Sampedro, que ayer dio el disparo de salida al día de los libros y las rosas en el Saló de Cent del Ayuntamiento de Barcelona, en la versión moderna de la historia el reptil se ha convertido en un hombre poderoso ("un banquero, un obispo, un general...") que tiene retenida "con hipotecas y contratos" a la Libertad. Sólo con la Justicia se podrá rescatar a la dama en apuros y, cuando lo consiga, Sant Jordi se enamorará perdidamente de ella y "descubrirá que su vida, con Libertad, se ha convertido en su propia vida". Una vida, simbolizada por la rosa, que el autor de La sonrisa etrusca exhorta a vivir a través de ideas y palabras expresadas con libertad, pero también con igualdad y fraternidad.

Durante el pregón, que se ha remontado tan lejos como el mismo Big Bang, Sampedro denunció: "Estamos lanzados a una forma de progreso que es un desastre, totalmente insostenible e injusto". La población, recordó, se multiplica por tres mientras que los bienes, "que sólo disfruta el 20% de la población mundial", cada vez son más escasos. El ser humano, dijo, se cree un "semidiós, amo de la creación". "Yo me conformo con verme como una neurona", dijo el novelista, acabando así su intervención, marcada por un humor que hizo estallar en risas en más de una ocasión al auditorio, que prorrumpió al final en un aplauso ensordecedor.

El novelista fue elegido pregonero de la Diada por su relación con la ciudad de Barcelona, en la que nació hace 93 años (aunque a muy temprana edad se trasladó con su familia a vivir a Tánger), por ser testigo de todo un siglo y por su compromiso con la literatura y con el conjunto de la sociedad. Recién llegado de Málaga, el invitado de honor fue el primero en dejar su huella en el Gran Libro de Sant Jordi, que mañana, en jornada de puertas abiertas del Ayuntamiento, todos los ciudadanos podrán firmar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de abril de 2010