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El sumario Gürtel acorrala al PP

Cospedal pasa al contraataque y duda del Gobierno sobre el 'caso Gürtel'

Rubalcaba reprocha al PP que defienda a sus "repugnantes" atacando a la policía

Ha llegado el momento de pasar a la ofensiva. Esta es la actitud que en las últimas horas ha tomado la dirección del Partido Popular, encabezada por la secretaria general, Dolores de Cospedal, para tratar de salir del mal momento que vive el partido por el caso Gürtel. Y nada mejor que sembrar la duda sobre la actuación del Gobierno socialista en este asunto y, singularmente, sobre el Ministerio del Interior, que dirige Alfredo Pérez Rubalcaba.

"Algunos mandos policiales han pretendido manipular seguramente algún tipo de informe" del caso Gürtel, señaló Cospedal en Onda Cero. Con esta declaración, la secretaría general de los populares confería una entidad notable a la acusación que en la misma emisora realizó Francisco Álvarez-Cascos, vicepresidente con el Gobierno de José María Aznar y ex secretario general del PP, que acusó a una "camarilla" de policías de investigar al PP y "dedicada a prefabricar pruebas".

Esta es la acusación general contra el Gobierno, pero después la concretan en denuncias parciales. Así, Álvarez-Cascos acudió a la Fiscalía Anticorrupción para denunciar una acusación sin fundamento sobre un viaje a costa de la trama corrupta. Por su parte, Cospedal recordó que el pasado mes de junio, el PP presentó una denuncia por "actuaciones dudosas" de funcionarios policiales, "instigadas por mandos políticos". Se refería Cospedal, al parecer, a su denuncia de que dirigentes del PP habían sido objeto de escuchas ilegales.

El asunto, no obstante, quedó en un segundo plano después de que desde el Gobierno se insistiera con reiteración a Cospedal a que presentara pruebas de esas prácticas ilegales.

Pero ayer era el día de juntar en el mismo cesto sospechas con acciones y resoluciones ya sustanciadas. Por ejemplo, la anulación de las escuchas entre abogados e imputados de la trama fue mencionada por Cospedal junto a "actuaciones irregulares de la policía o informes policiales mal utilizados".

Sí tuvo ocasión de responder Alfredo Pérez Rubalcaba, ministro del Interior, sobre quien recaen en la práctica el grueso de las acusaciones. La dirigente del PP no ha dudado en tachar de "repugnantes" las prácticas de enriquecimiento ilícito de personas de su partido. "Pues el PP defiende a sus repugnantes atacando a la policía, a jueces y fiscales", replicó el ministro. Y Cospedal respondió a Rubalcaba: "Lo repugnante es tapar el chivatazo a ETA en el bar Faisán".

No se trata de meros ataques verbales. La ofensiva del Partido Popular -"para que todos estemos igual", según fuentes de la dirección- se trasladará al Parlamento exigiendo explicaciones al Gobierno por los casos Gürtel, Faisán, Sistema de Interceptación de Telecomunicaciones (Sitel) y adjudicaciones del Ejecutivo socialista a la empresa Teconsa, relacionada a su vez con la red corrupta en Castilla y León.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 13 de abril de 2010