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Los escándalos que afectan al PP

Rajoy fulmina a Matas, gana tiempo con Gürtel y evita hablar de Fabra

Feijóo: "Bien la presunción de inocencia, pero la gente espera del PP contundencia"

Si hay algo que molesta y genera decenas de comentarios dentro del PP es la diferencia de trato a distintos dirigentes cuando se enfrentan a escándalos de corrupción. Nadie acaba de entender por qué, por ejemplo, los ex alcaldes implicados en la trama Gürtel han dejado de ser militantes mientras Luis Bárcenas, ex tesorero, mantiene su carné. Ayer, Mariano Rajoy, el líder del partido, aprovechó la reunión interna de su cúpula, el Comité Ejecutivo, para ahondar aún más en esas diferencias de trato y dejar claro que está convencido de que es lo adecuado y de que no todos los implicados en casos de corrupción son iguales.

El presidente de la formación dedicó muy poco tiempo de su intervención a hablar de corrupción, pero sus palabras fueron muy significativas. Primero destrozó a Jaume Matas. En un tono de desprecio total, según varios dirigentes, aseguró: "El PP no consiente cosas que no son presentables. Jaime Matas no es ya militante de este partido. Y es todo lo que tengo que decir".

El líder defiende su actuación: "Todos los imputados han dejado sus cargos"

Sin embargo, Rajoy evitó mencionar entre esas "cosas no presentables" las atribuidas a Carlos Fabra, presidente de la Diputación de Castellón. El líder del PP dio por no leída la primera página de EL PAÍS, en la que se daba cuenta de un informe pericial según el cual Fabra ingresó 5,3 millones de euros sin justificar en seis años, 70 veces su salario oficial como político. El líder del PP ha llegado a calificar a Fabra de "ciudadano ejemplar", y ha dado mítines con él en Castellón pese a su imputación por graves delitos.

Rajoy sí habló, de pasada, del caso Gürtel. Pero lo hizo para ganar tiempo, porque durante la reunión todos miraban constantemente a sus móviles para ver si aparecía alguna noticia sobre el sumario, cuyo secreto se levantará al final hoy.

El líder defendió lo que ha hecho su partido -"todos los imputados han abandonado sus cargos"- y aseguró que "si hay nuevas imputaciones, el PP actuará de la misma manera". También trató de esquivar responsabilidades: "Este partido no está a salvo, como otros, de ciertos comportamientos personales".

La reunión parecía así de trámite, a la espera de lo que deparara el sumario de Gürtel, pero fue Alberto Núñez Feijóo, el presidente gallego, quien la animó con un discurso en el que mostró la preocupación que tienen muchos dirigentes regionales por la imagen de partido corrupto que pueda trasladarse.

"Está muy bien defender la presunción de inocencia, es lo que tenemos que hacer, y apreciaciones desde el punto de vista personal sobre compañeros que lo están pasando mal. Pero no es lo que la gente quiere escuchar. La gente espera que actuemos con contundencia. No se puede permitir que unos pocos hagan tanto daño a tantos", sentenció, dándole la vuelta a la frase con que Winston Churchill alabó a los pilotos británicos durante la II Guerra Mundial.

Celia Villalobos tomó la palabra para insistir en que los fiscales no tratan igual al PP y al PSOE, y Antonio López Istúriz para criticar la falta de peso de la presidencia española de la UE. La reunión, muy poco concurrida, y de nuevo con la ausencia de Francisco Camps, uno los dirigentes implicados en el caso Gürtel, no dio para más. Todo el PP está, como estaban ayer sus dirigentes durante la reunión, a la espera de noticias del juez.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de abril de 2010