El Ayuntamiento da marcha atrás a su iniciativa de plantar 60 frutales

Una acción vinculada a Arco no contaba con los permisos necesarios

Acción Fruta Urbana era una de las iniciativas más atractivas de Matadero Madrid para Arco. Coincidiendo con la feria de arte, y ayudados por quien quisiera participar, el colectivo de activistas de Los Ángeles Fallen Fruit iba a plantar 60 frutales por las cercanías del centro artístico municipal el 19 de febrero. Después se iba a distribuir un "mapa de fruta pública" para que los ciudadanos supieran dónde habían quedado situados los árboles y pudiesen aprovechar su fruta gratis. Pero la acción fue cancelada en el último momento por no cumplir los requisitos legales necesarios, a pesar de haber sido promovida, pagada y profusamente anunciada por una institución dependiente de la Concejalía de las Artes.

La Concejalía de las Artes asegura que los árboles no se perderán

"El Ayuntamiento nos pidió que detuviéramos la plantación", explica Matias Viegener, de Fallen Fruit, desde Los Ángeles. "Estaban preocupados porque plantáramos frutales en el espacio público sin tener los permisos aprobados. Así que nos pidieron que retrasáramos la acción hasta que esto se hubiera solucionado".

Otro miembro de Fallen Fruit, David Burns, ha calificado la prohibición de "irónica" teniendo en cuenta que la concejalía había dado su aprobación implícita para la plantación. "¡Ellos nos los compraron!", exclama en un artículo de la web estadounidense Good.is. Burns afirma que fue Ana Botella, "la Margaret Tatcher española", quien llamó por teléfono para detener la operación.

Tanto la Concejalía de las Artes como la de Medio Ambiente desmienten que existiera tal llamada de Botella. Según Artes, la plantación se desechó por no ajustarse a las normas de protección del medio ambiente urbano. Y se insiste en que todo el programa de Acción Fruta Urbana, que incluía un paseo, un encuentro con los activistas y una exposición, se llevó a cabo, salvo su objetivo final. En este sentido, los miembros de Fallen Fruit también están satisfechos: "No estamos decepcionados por nuestra experiencia en Madrid. Vinimos a proponer un proyecto y a establecer un diálogo, y esto tuvo éxito".

¿Y qué ha sido de los árboles? Se habló de darlos "en adopción" a los participantes que tuvieran terrazas, bajo el compromiso de repartir gratis la fruta que produjeran. También se contempló una operación "de guerrilla" de plantación ilegal, pero Fallen Fruit rechazó esta opción.

Los árboles siguen guardados en Matadero Madrid, y Artes insiste en que se van a plantar. Una de las posibilidades que se barajan es su cesión a la asociación Ésta Es Una Plaza. Si es así, terminarán echando raíces en la calle del Doctor Fourquet, en un solar de Lavapiés cedido por el Ayuntamiento y recientemente transformado en huerto urbano. "Nos encanta esa idea", aplaude Viegener. "Toparte con un frutal solitario en mitad de la ciudad es romántico, aunque quizá sea más efectivo plantarlos en jardines públicos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 09 de marzo de 2010.

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