Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

La vieja mina de hierro de Collserola

El futuro de la explotación enfrenta a El Papiol y Medio Ambiente - El pueblo teme que llenarla de materiales reciclados contamine el subsuelo

¿Cómo restaurar la cantera Berta? Esta cuestión está levantando una gran polémica y una larga batalla legal entre administraciones y la empresa encargada de su explotación. La cantera está situada justo al lado de la AP-7, a caballo entre los municipios de Sant Cugat del Vallès y El Papiol (Baix Llobregat). Sus inicios se remontan a principios del siglo XX, cuando era una mina de hierro. En 1991 pasó a ser una cantera de granito, pero ahora le ha llegado la hora de la restauración. El Ayuntamiento de El Papiol defiende que se utilicen tierras y escombros de la construcción. Pero Berta es también candidata para recoger los residuos urbanos metropolitanos, compactados y envueltos en balas de plástico, provenientes de los ecoparques.

Esta última opción ha encontrado la oposición del Ayuntamiento de El Papiol. Argumenta que estos residuos se degradan y producen escapes de fluidos (lixiviados) que podrían contaminar el acuífero que circula bajo de la cantera. El alcalde de El Papiol, Albert Vilà, advierte de que la cantera es un "terreno de tierra granítica muy permeable. Además, las explosiones realizadas con el paso de los años han originado muchas fisuras".

El Departamento de Medio Ambiente defiende la inocuidad de las balas de plástico y explica que contienen residuos sin líquidos y que han sido tratados previamente y compactados. Las balas "tienen un contenido biodegradable inferior al 7% y la generación de gas y lixiviados es inapreciable", afirman desde la Generalitat.

FCC, empresa titular de la cantera, precisa que todavía no se ha tomado ninguna decisión. No obstante, desde la empresa recuerdan que ya tienen la concesión para usar residuos inertes, un método más sencillo porque "sólo requiere apilar escombros". En cambio, para utilizar balas de plástico, añaden, "es necesario impermeabilizar" e iniciar todo el papeleo para conseguir la autorización ambiental.

El Ayuntamiento de El Papiol lleva 10 años luchando en los tribunales para que la restauración de la cantera se haga con materiales inertes. Todo empezó en 2001, cuando la Generalitat modificó las Normas Urbanísticas del Plan de Ordenación del Parque de Collserola, abriendo la puerta a la restauración de la pedrera con balas de ecoparque. El Papiol interpuso un contencioso; en 2005, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) le dio la razón. Pero la sentencia no gustó a la concesionaria de la cantera, la sociedad Jaume Franquesa (después absorbida por FCC), que interpuso un recurso de casación. En diciembre, una sentencia del alto tribunal contradijo al TSJC y permitía usar residuos de ecoparques.

Cuando la cantera Berta era una mina de hierro tenía una red de galerías de seis plantas, pero durante la excavación se pinchó el acuífero y la mina quedó inundada. La mina Berta era y es especialmente apreciada por su fluorita verde. Y es que hoy en día los coleccionistas de minerales se cuelan en la cantera los fines de semana. La mayor parte de las galerías han desaparecido y el estado de la Berta es "irreversible", concluye Fidel Grandia, profesor de Ingeniería Minera de la Universidad Politécnica y autor de un estudio sobre la mina.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 2 de marzo de 2010