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Dimite la presidenta del Parlamento balear tras acusarla de corrupción su partido

El ex consejero Nadal afirma que la ex líder de UM le dio 300.000 euros en su coche oficial para comprar una empresa a la que le fue adjudicada la televisión de Mallorca

El ex presidente de Unió Mallorquina (UM) Miquel Nadal lanzó ayer una bomba atómica en la política balear. Durante su declaración ante el juez, tiró de la manta e involucró directamente en la financiación ilegal del partido a la presidenta del Parlamento autonómico, Maria Antònia Munar, la histórica líder de esa formación, que dimitió de su cargo. Nadal aseguró que, en 2004, cuando Munar presidía el Consell de Mallorca, le entregó en mano en su propio coche oficial 300.000 euros en efectivo ("de UM", señaló) para comprar con fines partidistas "una televisión no contraria, simpatizante" con el tradicional partido bisagra de Baleares. Además, señaló que tanto la red de agentes electorales de UM como parte de la campaña del propio Nadal para ser alcalde de Palma en 2007 fueron pagadas con fondos públicos.

Nadal contó al juez que el objetivo era comprar una televisión afín

Munar pagaba desde el Consell al canal, que contrató a adeptos de UM

La presidenta de la Cámara balear deja el puesto "por responsabilidad"

Munar era el último cargo de peso que le quedaba a UM

Munar quedó noqueada por el golpe del que fue su protegido y mano derecha, según reconoció uno de sus colaboradores. La histórica y controvertida dirigente anunció anoche su retirada de la vida política -dimite como presidenta y diputada "por responsabilidad"- tras negar todas las imputaciones. Está encausada en dos sumarios distintos de los siete que implican a cargos de UM, que ha tenido hasta cinco presidentes en dos años por sus convulsiones internas.

Miquel Nadal, que desde los años noventa creció a la sombra de Maria Antònia Munar, llevaba meses contrariado, desconcertado. "No es controlable, se niega a dimitir", reconocían dirigentes de UM. Estaba encausado en cuatro sumarios judiciales distintos, ligados a su gestión como vicepresidente del Consell de Mallorca con el PP y UM (2003-2007) y consejero de Turismo (2009), ya con el PSOE. Tuvo que dejar el pasaporte en manos del juez y sendas fianzas de 100.000 euros y 600.000 euros. Ayer estalló y no avisó a su partido ni a su tutora política de sus confesiones.

Según la declaración de Nadal, Munar le entregó 300.000 euros en efectivo para que efectuara la compra de la participación de control de Vídeo U, empresa que fue adjudicataria de la explotación de la televisión pública de Mallorca. Nadal no precisó la procedencia del dinero, aunque lo identificó como "de UM", y confirmó que la entrega se hizo en el coche oficial de la propia Munar, en la carretera que une Palma con Inca. Él mismo era vicepresidente del Consell de Mallorca.

Después, UM emplazó a los gestores audiovisuales, a los que patrocinaba desde el Consell, a contratar a 14 afiliados del partido, que no trabajaban en esas productoras sino en la sede de UM. Sus sueldos, durante 2006 y 2007, se pagaron con 120.000 euros de una partida de 240.000 de una subvención para programas no realizados. Las compañías controladas por hombres de paja de este partido recibieron más de tres millones en patrocinios y subvenciones del Consell, del cual Munar y Nadal eran presidenta y vicepresidenta respectivamente.

Según Nadal, ya en 2006, antes de las elecciones municipales y autonómicas, UM de Palma creó Sa Xarxa (La Red, en catalán), una organización que dirigía el ex consejero de Deportes del Gobierno balear Mateo Cañellas y que llegó a tener 14 personas contratadas. La campaña electoral a la alcaldía de Miquel Nadal y la red de agentes militantes del partido fueron sufragadas en buena parte desde Vídeo U Bahía Difusió, que Munar y Nadal compraron con los 300.000 euros al grupo del periodista Miquel Oliver.

Las declaraciones de Nadal fueron demasiado para Maria Antònia Munar, que lleva más de 30 años en el poder político y era la última autoridad de peso de UM en las instituciones de Baleares, tras la ruptura que el PSOE decretó el 5 de febrero con el partido bisagra, que anteriormente había gobernado con el PP de Jaume Matas. El actual presidente insular, el socialista Francesc Antich, echó a todos los miembros de UM de los equipos de Gobierno de Baleares, Mallorca y Palma ante la proliferación de escándalos y la amplia nómina de cargos imputados por supuesta corrupción.

Tras esta ruptura, el Partido Popular acecha a los tres presidentes socialistas en el Gobierno, el Consell insular y el Ayuntamiento de la capital. Considera que deben dimitir porque ahora están "en mini minoría". Los populares esperan contar en sus previsibles mociones de censura en esas instituciones con los votos decisivos de UM, con el fin de derribar al PSOE y a sus socios de las minorías de izquierda del Bloc.

Fuentes del Ejecutivo de Baleares aseguraron anoche que Francesc Antich no disolverá el Parlamento para anticipar las elecciones, previstas para mayo de 2011, y que desea intentar gobernar en minoría, con el apoyo de 27 de los 59 escaños de la Cámara, frente a los 29 del PP y tres de UM. Pese a la crisis de Unió Mallorquina, este partido sigue siendo determinante para tomar decisiones en las tres principales instituciones baleares.

La nueva presidencia de la Cámara, cuyo titular será elegido el 9 de marzo, puede quedar en manos del PP, como la mayoría de las empresas públicas autonómicas, menos la televisión balear IB3, en poder de UM. "La renuncia de Munar es buena por higiene política", indicó Francisco Fiol, portavoz de los populares. El PSOE y el Bloc afirmaron que la renuncia "era imprescindible y lógica".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de febrero de 2010