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Chacón condecora hoy a 14 militares antifranquistas

"De baldón a mérito", en palabras de uno de sus protagonistas, el teniente coronel Fernando Reinlein. Durante más de tres décadas, haber pertenecido a la Unión Militar Democrática (UMD), la organización clandestina creada en los albores del franquismo para impedir que se utilizara al Ejército para perpetuar la dictadura, era una mancha en el historial de cualquier militar. Incluso el general Manuel Gutiérrez Mellado, impulsor de la reforma castrense, se opuso a que se les aplicara plenamente la Ley de Amnistía, por lo que no pudieron recuperar su puesto en las Fuerzas Armadas hasta 1986. Demasiado tarde y demasiado poco. Si algún ex úmedo ascendió hasta la cúspide del Ejército, lo hizo sin salir nunca del armario.

A partir de hoy, sin embargo, los antiguos miembros de la UMD podrán exhibir su condición con orgullo. La ministra de Defensa, Carme Chacón, impondrá la cruz del mérito militar o aeronáutico, con distintivo blanco, a 14 de ellos; en tres de los casos, a título póstumo. Todos fueron procesados en consejo de guerra y nueve, expulsados del Ejército. "Es una forma de reconocimiento que acepto en nombre de todos mis compañeros, unos 150", afirma el coronel Luis Otero, que pasó un año en prisión de los ocho a los que fue condenado. "El reconocimiento está muy bien, aunque llega un poco tarde. La marginación nos ha marcado durante años", agrega.

Críticas al homenaje

El origen de este homenaje es una proposición no de ley aprobada el 1 de abril de 2009 por la Comisión de Defensa del Congreso, con la abstención del PP, en la que se reconocía, por vez primera, a los militares que "arriesgaron su carrera e incluso su libertad personal" por colaborar con la transición democrática.

Aunque se les acusó de indisciplina, la UMD, fundada en septiembre de 1974 -bajo el influjo de la revolución portuguesa-, se autodisolvió el 27 de junio de 1977, pocos días después de las primeras elecciones democráticas, al estimar cumplida su misión.

Sorprendentemente, la UMD aún levanta ampollas en algunos sectores. La semana pasada, un supuesto grupo de mandos militares, escudado en el anonimato, arremetió contra la condecoración a través de un artículo de prensa. Es la misma técnica que emplearon los golpistas para desestabilizar la democracia hace tres décadas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 16 de febrero de 2010