Aprender de la crisis
En el artículo La desconexión, publicado en EL PAÍS, el 4 de febrero, Víctor Pérez Díaz afirma que podemos aprender de la crisis, pero que no es seguro que lo vayamos a hacer; porque "no es fácil aprender de la experiencia".
Por desgracia hay indicios que apuntan a que, más que aprender de los errores, lo que anhelamos es volver a la trillada senda de la economía basada en el endeudamiento y en el consumo desorbitado, donde lo único significativo es crecer a cualquier precio.
Un síntoma de esta inercia fatal es la cortedad de miras con que espiamos el PIB de China, y ante el cual todo el mundo babea sin pararse a analizar por qué medios se alcanza ni a costa de cuántos desmanes. Otro es que se siga insistiendo machaconamente en la receta del crecimiento sostenible.


























































