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La lista de espera quirúrgica alcanza su máximo histórico

Más de 50.000 pacientes aguardan para ser operados

Algo pasa con la lista de espera quirúrgica de la sanidad pública regional. Ni la reciente apertura de nuevos hospitales ni la decisión de destinar casi 78 millones de euros en 2009 al plan integral de listas de espera está dando resultados. El número de personas que aguardan una intervención es cada vez más abultado. Tanto que la situación actual es de récord. Con 50.689 pacientes, supone la cifra más alta desde que hay recuento. Nunca desde que Esperanza Aguirre puso en marcha el plan para atajar las esperas (finales de 2004) había habido tantos pacientes aguardando para entrar en quirófano. También lleva años creciendo el número de pacientes que rechazan la primera opción que les da Sanidad, y que suele ser una clínica concertada. Ya son el 37% del total.

El ministerio excluyó a Madrid del cómputo nacional por hacer trampas

Con datos de 31 de diciembre de 2009, los últimos disponibles, 18.611 personas que forman parte de la lista de espera total han rechazado esa primera opción y prefieren esperar para ser intervenidos en su hospital público de referencia. La cifra también es de récord, la más alta desde 2004.

Es complicado saber cuánto espera, de media, un paciente madrileño para entrar en el quirófano. La dificultad se debe a que Sanidad no divulga el dato global, sino que lo hace por grupos. Eso se debe a que en Madrid no hay una lista de espera quirúrgica; hay tres. Está la lista que Sanidad llama "estructural", la de los "pacientes transitoriamente no programables" y la de los que rechazan operarse en la primera opción (generalmente, una clínica concertada). Sólo en la primera se cumple el compromiso electoral de Aguirre: que ningún madrileño espere más de 30 días. Según los últimos datos, que Sanidad publica trimestralmente en una página web, la espera media es de 11,7 días. Pero sólo para los 15.375 pacientes (un 30,3% del total) de la lista oficial. Ese tiempo ha subido un 20% en apenas un trimestre: a 30 de septiembre eran 9,8 días.

Cuando un paciente rechaza la primera opción de Sanidad, resulta penalizado. El compromiso se suspende. Por eso las 18.611 personas (el 36,7%) que estaban en esa situación a 31 de diciembre esperan, de media, 62,5 días. En este caso, no se puede hablar de récord. La cifra ha llegado hasta los 70 días. Siete de cada 10 de esos pacientes que prefieren esperar a que su hospital público pueda intervenirles aguardan entre 31 y 180 días. Incluso hay 40 que a final de año llevaban más de tres meses en lista.

La última de las tres opciones en las que Sanidad divide la lista global se nutre básicamente de pacientes que están pendientes de la cita con el anestesista o que esperan las pruebas de su pre-operatorio, aunque también incluye a los que solicitan aplazar la intervención por motivos de trabajo o vacaciones, o a los que se detectan problemas de salud que contraindican entrar en quirófano. Un 33% de los pacientes (16.703) estaban en esa situación a 31 de diciembre. Con ellos tampoco se cumple el compromiso de los 30 días. Fue precisamente por esta argucia -no incluir al paciente en lista de espera en el momento en que el especialista prescribe la operación, como sucede en el resto de España- por lo que el Consejo Interterritorial de Sanidad decidió en octubre de 2005 excluir a Madrid del cómputo nacional. El ministerio explicó entonces que, al contabilizar a los pacientes de ese modo, los tiempos de espera parecen más cortos de lo que son en realidad. De este 33% de pacientes no hay datos de tiempo medio de espera. Sanidad no lo proporciona.

La consejería no quiso explicar ayer a qué atribuye el aumento sin precedentes de la lista de espera. Remitió a un comunicado en el que asegura que "como consecuencia del incremento de actividad en consultas y pruebas diagnósticas, las entradas en lista de espera quirúrgica aumentaron un 8% en 2009". El comunicado añade que las intervenciones en centros concertados han bajado un 9% y que ya sólo suponen el 6% del total. Un dato que no cuadra con las explicaciones que han dado fuentes de la consejería en otras ocasiones, según las cuales, "una proporción muy grande" de las operaciones sencillas (cataratas, hernias...) se derivan a la sanidad concertada.

El sindicato UGT critica que el Gobierno regional sólo cumpla su compromiso con un tercio de los pacientes. "Hay más de 30.000 madrileños que parece que no existan, y ellos también esperan una operación", asegura su secretario de Políticas Sectoriales en Madrid, Juan Luis Martín, que recuerda que Aguirre ha empleado casi 400 millones de euros en cinco años para mejorar la situación de las listas de espera. "Invertir tanto dinero para llegar a esta situación, peor que hace cinco años, quiere decir que la gestión no está siendo acertada y hay que revisarla".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 6 de febrero de 2010