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Análisis:EL ACENTO

El sueño de los tramposos

La ilusión ha durado poco. La noticia llegó en enero como un tardío regalo de Reyes para los vagonetas. Los universitarios de toda España andaban revolucionados soñando con esa promesa de futuro que suponía la normativa, pionera, de la Universidad de Sevilla de permitir copiar y, desde luego, dar la oportunidad al autor de la chuleta de completar su examen aunque fuera pillado in fraganti. Ayer esa misma universidad anuló la normativa.

Aunque las nuevas reglas se aprobaron en septiembre, ha sido en enero cuando la noticia ha corrido como la pólvora en las aulas. ¡Albricias! Se puede copiar impunemente en el país donde triunfan rincondelvago.es y hachemuda.com (páginas de intercambio de apuntes y recetas originales e infalibles para copiar en los exámenes). El artículo del nuevo reglamento causante del revuelo establecía que "aquellos profesores que sorprendan al alumno con cualquier material involucrado en una incidencia podrán requisarlo sin destruirlo" y añadía que los estudiantes copiones "podrán completar el examen en su totalidad".

Un portavoz de la universidad salió al quite tras el escándalo mediático. No se trataba de consagrar el derecho a copiar, sino de establecer mecanismos garantistas. La posibilidad de requisar la chuleta era la manera de hacerse con la prueba del delito en caso de litigio. Y, por otra parte, el nuevo reglamento no dice que el autor de la chuleta requisada no pueda ser expulsado y suspendido en el acto. Lo que llama la atención es que tampoco diga lo contrario y que al tramposo se le permita seguir con la prueba, lo que sin duda le animará, ya puestos, a presentar recurso contra el cate aplicado.

Altas autoridades de la Junta de Andalucía han puesto el grito en el cielo a pesar de las explicaciones de la universidad, que no han convencido lo suficiente. El consejo de gobierno anuló ayer el polémico artículo y prometió una revisión.

Un jarro de agua fría para los estudiantes tramposos y una lección para ese consejo de gobierno que achaca a las "interpretaciones incorrectas" su metedura de pata. Alguien debería pasarle una chuleta con la formulación adecuada del nuevo artículo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 26 de enero de 2010