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Fallece un preso de Nanclares mientras estaba en la enfermería

Los delitos contra el patrimonio aumentan un 27% en Bilbao

Un recluso falleció el pasado martes 19 de enero en la cárcel de Nanclares (Álava) por motivos desconocidos. Según comunicó ayer Salahaketa, la asociación en defensa de los presos, el interno perdió la vida en la enfermería del penal, en circunstancias desconocidas, que tampoco la dirección de la prisión había aclarado a última hora de ayer. El preso, F. J. V., de 53 años, sólo tenía un año por delante para cumplir su condena.

El fallecimiento de F. J. V. vuelve a poner de manifiesto las condiciones de la prisión alavesa, que ya ha vivido en estos últimos años varias muertes de reclusos, además de la condena por abusos sexuales de su anterior director de Seguridad. Desde 2006, han fallecido en este centro penitenciario 15 personas, incluido el deceso del pasado martes.

Salhaketa denunció ayer que la dirección del penal no había atendido sus reclamaciones ante el conocimiento del suceso. "Se nos ha comunicado telefónicamente que 'el director está reunido y no les puede atender', por lo que hacemos pública esta nueva muerte en la prisión de Nanclares", explicó César Manzanos, portavoz de la asociación.

Esta organización hizo ayer hincapié en la juventud y buena salud en general de la que gozaban los reclusos fallecidos en el centro penitenciario alavés.

F. J. V. era el mayor, con 53 años, de un conjunto de reclusos muertos que no superaban los 42 años. "La Administración del Estado tiene la obligación de garantizar, entre otros, el derecho a la vida de estos internos y está comprobado que estas muertes, como la del pasado martes, se podrían haber evitado con la aplicación de la legalidad vigente", añadió Manzanos, quien recordó las numerosas denuncias que ha sufrido esta cárcel por sus malas condiciones de habitabilidad.

Escalada de robos

El Ayuntamiento de Bilbao, por su parte, presentó ayer los datos relativos a la delincuencia del 2009. Los delitos aumentaron un 15%, lo que supone un total de 13.311 frente a los 11.525 de 2008. El mayor incremento lo registraron los delitos del patrimonio con un crecimiento del 27%. En este sentido, los robos en vehículos se sitúan a la cabeza con 3.948, seguidos por los hurtos (2.903), los robos con violencia (1.000) y los robos con fuerza (940), informa Inés P. Chávarri.

El concejal de Seguridad Ciudadana, Eduardo Maíz, justificó este aumento en la crisis económica y resaltó que de las grandes ciudades de España, Bilbao es la que menor media de robos tiene. La capital vizcaína, con una tasa de 28 delitos contra el patrimonio por cada 1.000 habitantes, se sitúa por debajo de ciudades como Alicante y Málaga (77).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 22 de enero de 2010