Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Una conservera noruega para 'El holandés errante'

El Teatro Real inaugura el año con la puesta en escena de Àlex Rigola

Pensó primero en una nave espacial, luego en una fábrica de mujeres en Ciudad Juárez. Y finalmente optó por una conservera en Noruega. El director de escena catalán Àlex Rigola ha debutado en el mundo de la ópera con El holandés errante, de un joven Richard Wagner. Rigola ha intentado despojar el drama wagneriano de su contenido mágico y sobrenatural, acercándolo a las inquietudes y angustias del hombre de hoy. Con el permanente trasfondo del mar, la acción se desarrolla en una fábrica de conservas nórdica, en donde van apareciendo las obsesiones de cada uno de los personajes, obstinados en perseguir una felicidad ilusoria, cuya inaccesibilidad provoca la frustración o la muerte.

"La música me remitía al mar, al temporal", dice el director del montaje

La ópera, que compuso Wagner a los 26 años después de huir de Riga por problemas económicos, cuenta la leyenda del holandés errante condenado a navegar por los mares, por una maldición, hasta que logre ser redimido por el amor y la fidelidad de una mujer.

El montaje, que se estrena el día 12 de enero en el Teatro Real está coproducido por el Liceo de Barcelona, donde se estrenó la pasada temporada, y será dirigido musicalmente por Jesús López Cobos, no es "nada rompedor", según Àlex Rigola. "No he querido proponer un espectáculo rupturista en una primera experiencia que debía tener dimensiones manejables para mí. La intención primera fue situar la trama en una plataforma espacial como homenaje a 2001. Una odisea en el espacio, de Kubrick, y tanto estética como dramáticamente funcionaba muy bien. El problema es que la música no dejaba de remitirme al mar, al temporal", puntualiza Rigola.

La dirección musical es de Jesús López Cobos, un gran apasionado de Wagner, que este año finaliza su contrato como director musical del Teatro Real. "Lo que he querido hacer en la ópera lo he hecho y sólo me gustaría hacer Parsifal en el Festival de Bayreuth", explicó el músico. Con respecto a El holandés errante, el director explicó que "parece increíble que fuese escrita por una persona tan joven y que iba dando tumbos de un lado a otro. La obra fue creada a partir de tres notas que Wagner escuchó en el barco del que huía de Riga en medio de una tempestad", dice López Cobos. El director cree que Wagner combina en esta obra dos mundos: el de la realidad, con Donald y Erik, el padre de Senta y el pobre cazador abandonado, y el del holandés y la joven Senta, mucho más introspectivo y psicológico. Cobos también destacó la labor del coro, de casi cien personas, por su "enorme dificultad".

Los bajos Johan Reuter y Egils Silins se alternarán en el papel protagonista y las sopranos Anja Kampe y Elisabete Matos, en el de Senta. Hans-Peter Köning y Eric Halfvarson serán los bajos encargados de dar vida al codicioso Danald, padre de Senta, y los tenores Stephen Gould y Endrik Wottrich encarnarán al desdichado Erik.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de enero de 2010