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Al Bicing se le funden los plomos

Un fallo eléctrico deja sin servicio durante toda la tarde a 190.000 usuarios

Sin servicio un lunes por la tarde lluvioso y sin forma de saber qué había pasado. Así se quedaron ayer los alrededor de 190.000 usuarios del Bicing. El servidor central del sistema falló y eso dejó fuera de juego las 440 estaciones repartidas por toda la ciudad a partir de las cuatro de la tarde y hasta el final del servicio, a medianoche. Era posible devolver las bicicletas en uso, pero no coger una prestada. Internet no ayudó a los usuarios que querían saber qué ocurría: la web del servicio, www.bicing.com, que habitualmente informa de la disponibilidad de vehículos en tiempo real, también falló.

"Me sorprende, porque últimamente el Bicing funcionaba bien", explicó Gerard Paz. Este usuario no pudo usar la bici para volver a casa tras concluir su jornada laboral. La estación a la que acude, en la plaza de Catalunya, había cambiado, como todas, el habitual tono azul de su pantalla por el rojo que indica el fallo. "Hace tres o cuatro meses que las estaciones no tenían problemas", explicó Paz, que también recordó lo habituales que eran los fallos hasta este verano. "Las bicis también han mejorado", añadió.

De hecho, el concejal de Movilidad, Francesc Narváez, presentó hace tan sólo tres semanas las mejoras que incorporaban los últimos vehículos del servicio. El Ayuntamiento, además, está sustituyendo las estaciones por otras que son más resistentes a los intentos de robo. Y es que los ladrones causan muchos de los fallos técnicos que afectan a las estaciones: hacen palanca para reventarlas y llevarse así alguna bicicleta.

Pero ayer la causa del fallo fue otra: el funcionamiento del sistema depende de un solo servidor, que no tiene sustituto, y los cambios repentinos en la tensión eléctrica dejaron fuera de juego ese centro neurálgico. Así que aquellos que, a pesar del frío y la lluvia, pretendían usar alguna de las 6.000 bicicletas, tuvieron que buscarse otros medios de transporte. Una complicación más en una tarde ya de por sí complicada a causa del mal tiempo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 22 de diciembre de 2009