Crítica:LA PELÍCULA DE LA SEMANA
Crítica
Género de opinión que describe, elogia o censura, en todo o en parte, una obra cultural o de entretenimiento. Siempre debe escribirla un experto en la materia

¿Quién anda ahí?

Tal vez existiera una época en Hollywood en la que los directores con personalidad reconocible no sólo eran la estrella, sino que también poseían absoluta autonomía creativa, en la que una vez que el proyecto había recibido luz verde los productores no trataban de imponer sus criterios en cada secuencia. Actualmente, si te fijas en los títulos de crédito descubres con estupor que en el espacio dedicado a la producción figuran habitualmente siete u ocho nombres. Y te preguntas cuál es la dedicación y la responsabilidad de tanta gente en lo que estás viendo. Y constatas con hastío que ese cine, independientemente del género que aborde, es en su mayor parte rutinario, clónico, previsible, hueco, que responde a una fórmula invariable. Y deduces que al director sólo se le exige que actúe como un aplicado oficinista, que los que se juegan la continuidad de su carrera en función del éxito o el fracaso de la película son esos infinitos productores, que su poder depende del olfato o la sabiduría que desplieguen para lograr que ese producto interese al gran público, se amortice, genere dividendos. Pero por mucho que se expriman el cerebro esos ejecutivos no existe una pócima que garantice infaliblemente el éxito comercial, aunque estén arropados por el marketing más apabullante, por intérpretes que siempre llenan los cines, por una base argumental y una factura que parecen infalibles en la taquilla.

PARANORMAL ACTIVITY

Dirección: Oren Peli.

Intérpretes: Katie Featherston, Micah Solat, Mark Fredrichs, Ashley Palmer, Amber Armstrong.

Género: terror. Estados Unidos, 2009. Duración: 86 minutos.

El efectismo es mínimo, no hay 'corporeización' del Maligno
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"El miedo más primigenio es sentirte vulnerable"

Imagino el estupor de los inventores de cebos al constatar que Paranormal activity, una película rodada en vídeo digital de alta definición a lo largo de siete milagrosos días, con equipo mínimo, un escenario único (la casa del director) y un insólito coste de 15.000 dólares, posee algo tan magnético y excepcional que ha conseguido que millones de espectadores paguen la entrada para vivir una experiencia angustiosa.

Hay precedentes de este fenómeno a través del mismo género y con parecida metodología, como El proyecto de la bruja de Blair. Pero sólo recuerdo de ella el blanco y negro, el tono casero y que los bosques pueden ocultar monstruos. No era truculenta, pero me pareció sosa. No pasé miedo, tampoco me dejó ningún tipo de huella. Sí lo logró con un público masivo y juvenil, el más ansioso y receptivo ante los sustos, los ambientes demoniacos, la exhibición de vísceras, la sangre derramada.

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En Paranormal activity el efectismo es mínimo, no hay cor-poreización del Maligno, no la protagonizan chillidos y bocados, nula vocación de gore. No necesita recursos tan baratos para engancharte e inquietarte, para que posteriormente te revuelva la soledad de tu casa, para que te preguntes si puede ocurrir algo pavoroso en ella mientras duermes, en vulnerabilidad extrema. La veo con desasosiego, sensación que perdura al recordarla.

El planteamiento de Oren Peli, ese autor total que la ha producido, escrito, dirigido y montado, es brillante. Un marido realista y pragmático, para despejar los temores de su traumada esposa sobre el invisible peligro que les amenaza en su casa, decide instalar una cámara que grabe permanentemente todo lo que ocurre en ella. Al despertar cada mañana y constatar que han ocurrido cosas anormales, aumentará el sobresalto. La noche es el territorio idóneo para la aparición de lo sobrenatural, de las agresiones del mal cuando el sueño ha vencido finalmente al comprensible insomnio, la sospecha, la tortura mental, el terror.

El director intenta disfrazar esta ficción de crónica de sucesos en la amenazada cotidianeidad, que el espectador se identifique con esa gente tan normal y con su progresivo espanto. Lo consigue. Con sentido de la atmósfera, escasas trampas, habilidad, imaginación y posibilismo.

Fotograma de la película <i>Paranormal activity. </i>
Fotograma de la película <i>Paranormal activity. </i>

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