Los colegios sanitarios llaman a los profesionales a vacunarse de la gripe

Sólo el 34% de médicos y enfermeros se inmuniza contra el virus estacional

El primer día de vacunación contra la gripe A (H1N1) en España transcurrió en medio de una inusual sincronización de los servicios sanitarios de las 17 comunidades autónomas, con escasa afluencia de pacientes de riesgo en los ambulatorios y muchas preguntas y dudas sobre una vacuna que llega en uno de los momentos álgidos de la epidemia. Los interrogantes sobre la seguridad y eficiencia de esta vacuna asaltan incluso al personal médico y de enfermería, cuyos colegios profesionales se vieron obligados ayer a lanzar un doble mensaje: uno de tinte tranquilizador en defensa de la protección y otro un unánime llamamiento al personal sanitario a vacunarse pese a las reticencias expresadas por este colectivo.

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Las primeras dosis -se calcula que se utilizarán en esta primera ronda 10 millones del total de 37 adquiridos a la industria farmacéutica- se empezaron a administrar a los denominados grupos diana o de riesgo: enfermos crónicos, personal sanitario y trabajadores de servicios esenciales como policías, bomberos y funcionarios de prisiones. Todos ellos de forma voluntaria, pues ninguna vacuna es de carácter obligatorio. Si la inmunización para los pacientes crónicos persigue minimizar la afección en caso de contraer la gripe A, la vacunación de médicos y enfermeros pretende evitar, principalmente, que no sean fuente de contagio. De ahí que los colegios profesionales de los trabajadores sanitarios y también los sindicatos insistieran ayer en la necesidad de inmunizarse contra la pandemia. Y es que ni siquiera el 35% de los facultativos se han protegido este año de la gripe estacional, que tiene una tasa de contagio mucho menor que la del H1N1.

"Los médicos se deben vacunar contra la gripe A, no porque sean un grupo de riesgo, sino porque ellos pueden constituir un grupo de riesgo para otros. Por esta razón, los médicos que vean pacientes tienen que vacunarse, como siempre, porque lo dice la autoridad sanitaria", subrayó Juan José Rodríguez Sendín, presidente de la Organización Médico Colegial.

Y desde el Consejo General de Enfermería, su presidente, Máximo González Jurado, se refirió incluso a una "obligación ética" de los profesionales al constituir un posible "elemento de transmisión". González Jurado admitió, no obstante, los recelos que entre el colectivo sanitario existen para vacunarse, pues expresó su deseo de que al menos el 30% del colectivo se inmunice, muy lejos de lo que sería razonable. En este sentido, el secretario general del sindicato Médicos de Cataluña, Antonio Gallego, defendió las reticencias que invade a los facultativos: "Las personas que conviven cada día con el riesgo y están habituadas tienden a relajar en general las medidas preventivas". En el hospital Ramón y Cajal de Madrid, con una plantilla cercana a las 5.000 personas, ayer por la mañana sólo se habían vacunado 25 trabajadores.

Para vencer estas reservas y dar ejemplo, hubo quienes ayer recibieron la vacuna rodeados de una nube de cámaras fotográficas y de televisión, como la consejera de Salud de la Generalitat de Cataluña, Marina Geli, que como doctora está incluida en el grupo diana. También lo hizo González Jurado. Al tiempo, Geli quiso demostrar que la inmunización es totalmente segura y que los riesgos que entraña son los habituales en cualquier vacuna.

A modo de ejemplo, la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, comentó que en Suecia, en donde se han administrado 1,5 millones de dosis, tan sólo se han registrado 200 casos "muy aislados" de personas afectadas. La mayoría han sido efectos leves como el enrojecimiento en el lugar del pinchazo.

La ministra confirmó que el primer día de vacunación transcurrió sin aglomeraciones ni colapsos en los centros de salud encargados de dispensar la vacuna. Eso sí, admitió las enormes dudas que la ciudadanía alberga sobre la vacuna y sus posibles efectos. En un ambulatorio del centro de Madrid, por ejemplo, un paciente expresaba su "miedo" a vacunarse. La doctora le contestó: "No tema, eso es cosa de la tele. No hay ningún peligro". La misma escena se repitió en muchos ambulatorios españoles, que prevén ciertas aglomeraciones en los próximos días, cuando empiece a extenderse por los medios de comunicación -y también el boca a boca- el inicio de la inmunización.

Lo cierto es que el periodo de vacunación se inició ayer y se prolongará, al menos, durante un mes. Las comunidades autónomas poseen suficientes dosis para inmunizar a los grupos de riesgo. Las dosis que no se usen (pueden sobrar unos 27 millones) podrían ponerse a la venta en las farmacias el próximo mes de diciembre. También la OMS ha pedido ayuda para enviar parte de los excedentes de los países ricos a los pobres. El Gobierno ha comprado vacunas a tres laboratorios farmacéuticos: Novartis, GlaxoSmithKline (GSK) y Sanofi Pasteur, todas ellas con adyuvante que estimula el sistema inmunológico.

Las embarazadas, a las que se administra una vacuna sin este elemento potenciador, no tardarán mucho en recibir la inmunización. La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios concedió el sábado pasado la autorización al laboratorio Sanofi Pasteur para poder vender la vacuna, de nombre comercial Panenza, informa Elena G. Sevillano. Según el Ministerio de Sanidad, podrá empezar a administrarse a finales de esta misma semana.

Una mujer recibe la vacuna de la nueva gripe en el centro de salud Puerta Blanca (Málaga).
Una mujer recibe la vacuna de la nueva gripe en el centro de salud Puerta Blanca (Málaga).JULIÁN ROJAS

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 17 de noviembre de 2009.

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