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Reportaje:

Algo más que cloruro sódico

Las Jornadas Gastronómicas de Añana ofrecerán degustaciones de sal y agua

Cloruro sódico, sin más, obtenido de la evaporación del agua salada. Con este simple presupuesto químico, Salinas de Añana viene organizando unas jornadas gastronómicas que van más allá de la simple degustación de platos o de la presentación en sociedad de lo último en cocina fusión. En este caso, junto a una de las joyas del patrimonio culturales vasco, sólo se habla de sal y agua.

Como en años precedentes, se aprovecha la convocatoria otoñal de las Jornadas Gastronómicas de la Cuadrilla de Añana para invitar a descubrir el valle salado y, de paso, toda la comarca. De este modo, se podrá disfrutar de menús especiales elaborados por una veintena de restaurantes a precios asequibles, con una cocina marcada por la caza y las trufas. Y ello sin olvidar los actos específicos de las jornadas, marcados por la sal, algo más que un condimento.

Una serie de distintas actividades completarán las jornadas

Más allá de la historia del único mineral comestible, las jornadas de Añana tratan de acercar al aficionado la realidad de un ingrediente que muchos consideran hoy como nocivo para la salud. Como ayer explicó en la presentación de las jornadas Jesús Salmerón, director del Departamento de Farmacia y Ciencias de los Alimentos de la UPV, "con medida, la sal se convierte en indispensable en el disfrute gastronómico".

Para comprobarlo, el próximo sábado (11 de la mañana) se celebrará una cata en el centro de interpretación de las Salinas, dirigida por el propio Salmerón, en la que se podrán comparar las virtudes de diversas modalidades de sales como las perlas roja y negra de Hawai, la británica Maldon, la rosa del Himalaya o las diferentes variedades que se producen en la propia Añana. Como colofón, se presentarán las peculiaridades del chocolate mezclado con sal marina.

Y una hora después, en el Museo del Agua de Sobrón le toca el turno al origen de la sal, el agua, con una cata a cargo de la bióloga Nuria Cifuentes, en la que se compararán aguas de todas las latitudes, desde Japón al manantial que ejerce de anfitrión y que abasteció en su tiempo a la Casa Real. Durante toda la mañana del sábado, se podrá visitar la torre palacio de los Varona en Villanañe, con degustación de "pinchos medievales".

Ya el domingo, la atracción reside en la recogida de trufa con perro, en Valdegovia, o en el descubrimiento de especialidades con plantas aromáticas como el vino de enebro o el aceite de ortiga en el Jardín Botánico de Santa Catalina, sito en Trespuentes.

Todas las actividades son gratuitas, aunque es necesario inscripción previa en la Oficina de Turismo de Salinas de Añana (945 359235).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de noviembre de 2009