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Cinco pueblos toman posiciones para albergar el almacén nuclear

Ascó, Vandellòs y Tivissa (Tarragona), Yebra (Guadalajara) y Merindad de Cuesta-Urria (Burgos), posibles emplazamientos para los residuos radiactivos

El Ejecutivo maneja actualmente cinco pueblos para albergar el almacén nuclear con los residuos radiactivos. Se trata de Ascó, Vandellòs y Tivissa en Tarragona, Yebra (Guadalajara) y Merindad de Cuesta-Urria (Burgos), próximos a nucleares, según fuentes conocedoras de la negociación. Oficialmente, el Ministerio de Industria, la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa) y los ayuntamientos niegan las conversaciones y afirman que sólo comenzarán cuando se pidan candidatos, algo previsto para noviembre.

El Gobierno planea pedir entonces candidatos que acojan el Almacén Temporal Centralizado (ATC), con todos los residuos radiactivos. En los últimos meses también hubo momentos en los que la publicación parecía inminente y acabó frustrada. Una comisión interministerial pedirá municipios que aprueben en pleno su candidatura. Oficialmente, los requisitos no son demasiados y casi toda España podría acogerlos: no puede estar en un lugar símico, protegido, inundable y se valorará que tenga tren.

Industria, los alcaldes y Enresa niegan que existan conversaciones

El Gobierno planea pedir municipios candidatos antes de final de año

El Gobierno ofrece unos 800 millones de inversión y un parque tecnológico de investigación. Además, sólo en impuestos por los residuos, los pueblos de la zona recibirían hasta 12 millones al año.

La aceptación social será uno de los principales escollos. Por eso, Industria ve lógico que acabe en una zona nuclear. Es probable que durante la tramitación surja algún candidato de una zona no nuclear -"con la crisis hay muchos que ahora se interesan", explica una fuente del sector-.

La Asociación de Municipios en Áreas con Centrales Nucleares (Amac) lleva tres años trabajando en las zonas que están dispuestas a aceptar el almacén para explicar qué supone y qué ventajas tendría. Vecinos de las comarcas de Ascó, Vandellòs y Zorita han viajado al almacén nuclear holandés que Enresa utiliza como referencia. El gerente de Amac, Mariano Vila, explica que "si se cumplen ciertas condiciones y el proceso es democrático y participativo, Amac presentará candidatos". En una asamblea en 2008, los municipios acordaron que las candidaturas saldrían de las zonas de Tarragona (Ascó y Vandellòs), Burgos (Garoña) y Guadalajara (Zorita).

Vila se mantiene en el discurso oficial de que no hay candidatos porque no hay ningún proceso de selección, y que se decidirán cuando el Gobierno abra la elección del emplazamiento.

Pero, según ha podido saber este diario, esos aspirantes son cuatro. En Cataluña están Ascó (1.600 habitantes y dos reactores nucleares) y Tivissa (1.800 habitantes, junto a Vandellòs, aunque su interés parece haber decrecido). Ambos están gobernados por CiU. El alcalde de Ascó, Rafael Vidal, asegura que no hay nada decidido actualmente y que cuando "se abra el proceso de selección, Amac decidirá si presenta candidatos".

El Gobierno considera que Cataluña es el lugar ideal, la zona con más nucleares y en la que el ATC puede suscitar menos rechazo. José Montilla y Artur Mas han sido informados de las intenciones de estos alcaldes y han bendecido su apuesta. Tras recibir la noticia, Montilla mandó a su delegado en Tarragona, Xavier Sabaté, a pedir el almacén. Sabaté explicó a este diario que apoyaba para la zona un ATC, pero sólo "con residuos de las centrales catalanas". Montilla inició este proceso como ministro de Industria.

El problema es que ICV, socio del PSC en la Generalitat, ha hecho saber que la instalación del cementerio sería motivo de fractura en el Gobierno. A un año de las elecciones autonómicas catalanas, el PSC teme que la selección del emplazamiento ofrezcan imagen de desunión en el tripartito. Aunque CiU no se opone a la construcción, sí aprovecharía para destacar que los socialistas piden una cosa y ERC e ICV, otra.

Pero al Gobierno se le acaba el plazo. Ha demorado la convocatoria del almacén pero le queda poco margen. El cierre de Garoña, en 2013, y la próxima saturación de la piscina de combustible de Ascó obligan a dar una salida a los residuos. Zorita y Trillo ya tienen un almacén de residuos en superficie. Además, en 2011 deben volver los 13 metros cúbicos de residuos de alta actividad y 665 de media actividad de Vandellòs I enviados a Francia en 1989. El contrato con Francia establece que a partir de esa fecha España pagará 49.545,17 euros por día de retraso (más la inflación). La cantidad no es mayor que lo que se ha pagado hasta la fecha, pero Francia ha pedido garantías de que España se hará cargo de estos desechos.

Hay más opciones, como Yebra (585 habitantes, próximo a la nuclear de Zorita) y Merindad de Cuesta-Urria (463 habitantes, junto a Garoña). En el primer caso, el alcalde, Pedro Sánchez, del PP, ha invitado incluso a la federación de mujeres del pueblo a Holanda a ver el almacén nuclear y tiene un apoyo notable. En noviembre pasado, en el bar del pueblo, defendía las bondades de un ATC, pero ante este periodista se atenía al discurso oficial: "No tengo por qué oponerme ni ofrecerme. No hay ningún proceso de selección, así que no me pronuncio".

El problema en Guadalajara es el presidente autonómico, José María Barreda, del PSOE, que considera que la provincia "ya ha pagado su peaje" al tener dos nucleares. La secretaria general del PP, Dolores de Cospedal, ha hecho saber que si es una decisión municipal no se opondrá.

En Merindad de Cuesta-Urria, el alcalde, Alfredo Beltrán Gómez, del PP, gobierna con una amplísima mayoría (seis concejales por uno del PSOE). La Junta de Castilla y León, también del PP, afirmó que colaboraría en la búsqueda de lugar. El 17 de mayo de 2006, el director general de Industria, Manuel Ordóñez, señaló que la comunidad estaba "interesada en plantear o establecer conversaciones" sobre el ATC. Durante el debate sobre si el Gobierno cerraría Garoña, la Junta apostó por la continuidad de la central, pidió nuevos reactores y no le costó apoyos. La pega en este caso es que Merindad está a pocos kilómetros del País Vasco. El PNV -sostén de Zapatero en el Congreso- se opondría. La sombra de ETA, que ya obligó a parar la construcción de la nuclear de Lemóniz en los ochenta, no ayuda.

Por si el proceso fracasa, no se descarta la aparición de un candidato en la sombra, Vandellòs, aunque Mariano Vila dice que este Ayuntamiento "nunca será candidato de Amac". Si no hay emplazamiento, los residuos de Francia tienen que volver y lo harían a Vandellòs. Habría que construir un almacén individual, pero más complejo que los que tienen Zorita y Trillo, que son sólo contenedores de las barras de uranio gastado. Los residuos de Francia están vitrificados y sería necesaria una "celda caliente", un lugar donde manipular los residuos. Y una vez construido ese almacén, sería cuestión de tiempo que acabaran allí los residuos de Vandellòs II y de Ascó y por la vía de los hechos se iría conformando un único almacén, según fuentes del sector.

El alcalde de Vandellòs, José Castelnou (CiU) niega que en este momento aspire al almacén: "En principio no somos candidatos. El Ayuntamiento se pronunció en contra. No sé si han cambiado las condiciones, pero no se ha hablado nada de eso". Sí admite que reúne las condiciones técnicas, porque Enresa ya desmanteló una nuclear. El alcalde afirma que "a nivel técnico sí que se ha hablado de que Vandellòs era un buen emplazamiento".

800 millones

- El Almacén Temporal Centralizado (ATC) de residuos radiactivos y el centro tecnológico asociado supondrá una inversión de 800 millones de euros, un plazo de construcción de cinco años y 500 empleos.

- Actualmente cada central guarda sus residuos, pero el cierre de Garoña y la vuelta de los residuos de Vandellòs I enviados a Francia obligan a acelerar el ATC.

- El Congreso pidió en 2004 un único almacén por ser más seguro y más barato.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 27 de octubre de 2009

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