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Los inspectores creen que un plan antifraude lograría 100.000 millones

Los recursos que el Gobierno pretende arañar con la subida de impuestos representan una ínfima parte de lo que se podría recaudar luchando contra el fraude de forma eficaz. Los inspectores de Hacienda arrancaron ayer su congreso anual con esta convicción y presentaron un plan destinado a conseguir para las arcas públicas 100.000 millones de euros adicionales en los próximos cuatro años. Es decir, más del doble de lo que reportará la subida de impuestos a partir de 2010 (casi 11.000 millones de euros anuales) y prácticamente la misma cantidad que prevé ingresar el Estado este año por impuestos. "Y no se debe olvidar que el importe del aumento va a recaer sobre los que ya están pagando", apunta José María Peláez, encargado de presentar el plan.

La Organización Profesional de Inspectores de Hacienda del Estado, que agrupa a la mayoría del sector, alerta de que el nivel de fraude en España (representa casi una cuarta parte del PIB) duplica la media europea y lo atribuye a la "falta de voluntad política". Teniendo en cuenta que la presión fiscal supone el 33% de la economía, el volumen de evasión ronda los 70.000 millones de euros anuales, según esos cálculos.

Sin entrar en el fondo de las medidas fiscales aprobadas por el Gobierno, los inspectores critican la falta de control que existe sobre las Sicav, las sociedades de inversión utilizadas por las grandes fortunas para gestionar sus patrimonios y que escapan al control de la Inspección, pues están tuteladas por la Comisión Nacional del Mercado de Valores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 16 de octubre de 2009