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Reportaje:

Que la Tierra no se caliente cuatro grados

El Hadley Center predice falta de agua potable, sequías e inundaciones si no se reducen pronto las emisiones de CO2

Los expertos en cambio climático ya dan por seguro que las temperaturas aumentarán dos grados y creen que la lucha debe centrarse en evitar que se llegue a los cuatro a final del siglo XXI, como predice la Oficina Meteorológica del Reino Unido (Met Office). Podría ocurrir incluso hacia 2060 o 2070 si no se reducen pronto las emisiones de gases de efecto invernadero, alertó ayer con un informe presentado en Oxford. Ese ascenso de la temperatura podría poner en riesgo el abastecimiento de agua potable a la mitad de la población mundial. "La gente dirá que es un escenario extremo, y lo es, pero también es un escenario probable si no se toman medidas drásticas", dijo el doctor Richard Betts, jefe de Impacto Climático del Centro Hadley y autor del informe.

El estudio alerta del grave impacto en el suministro de alimentos

El estudio fue presentado en una conferencia que reúne a más de 130 expertos para analizar cuáles serían las consecuencias de un incremento de más de dos grados en las temperaturas de la Tierra. Elaborado por el Hadley Center, un centro de la Met Office especializado en estudiar el cambio climático, el estudio se ha realizado por encargo del Ministerio británico de Energía y Cambio Climático. Su titular, Ed Miliband, lleva semanas alertando del peligro de que no se alcance un acuerdo mundial de reducción de emisiones en diciembre próximo en Copenhague.

Un aumento medio de cuatro grados significa que las temperaturas subirían mucho más en algunas zonas. En el Ártico, por ejemplo, podrían crecer hasta 15,2 grados, y en el África occidental y algunas regiones del sur, 10 grados, provocando grandes sequías. Todos los modelos informáticos pronostican reducciones de lluvias de hasta el 20% en esas zonas de África y en América central, el Mediterráneo y partes de Australia. En otras zonas, como por ejemplo India, las lluvias pueden aumentar un 20% o más, provocando así un aumento del riesgo de inundaciones.

"Todos esos impactos pueden tener enormes consecuencias para el suministro de alimentos, el acceso al agua potable y la salud", según Richard Betts. "Sin embargo, es posible evitar esos peligrosos aumentos del nivel de las temperaturas cortando las emisiones de gases de efecto invernadero. Si llegan a su cota más alta en el próximo decenio y luego se reducen rápidamente, puede ser posible evitar al menos la mitad de esos cuatro grados de calentamiento", añadió Betts.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 29 de septiembre de 2009