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Análisis:EL ACENTO

200 inspectores en 'Clarín'

La Administración Federal de Ingresos Públicos, el organismo que en Argentina se ocupa de las tareas que en España realiza Hacienda, envió el pasado jueves casi 200 inspectores a la sede del diario Clarín en Buenos Aires. Llegaron en coches negros, en taxis, en autobuses e incluso caminando. Más que una comitiva destinada a llevar a cabo una misión oficial, parecía un ejército desordenado y en desbandada.

Estuvieron unas tres horas, casi todos iban trajeados y con corbata (uniformados), y teóricamente se presentaron para poner en marcha una inspección fiscal. Al día siguiente, el actual director del organismo, Ricardo Echegaray, explicó que no entendía cómo había podido producirse en Clarín el desembarco de los inspectores cuando él no había dado orden alguna. Inmediatamente después manifestó con autoridad que se depurarían responsabilidades, y pocas horas más tarde destituyó a dos directores regionales.

El mismo día de la llegada de los inspectores, Clarín había publicado una información sobre un presunto caso de corrupción en la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario durante los años en que, precisamente, el organismo estuvo dirigido por Echegaray.

Detrás del espectáculo montado por la inspección fiscal está la guerra que ha declarado el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner a ese grupo de comunicación argentino. Primero le arrebató los derechos del fútbol, y ahora, a través de una nueva ley de medios audiovisuales, pretende debilitarlo, al prohibir a un mismo dueño tener un canal de televisión en abierto y otro por cable en la misma zona, y "domesticarlo": las licencias concedidas a los medios se renovarán cada cierto tiempo.

Así pues, la operación de los inspectores ha tenido en Argentina una lectura diáfana: no ha sido nada más que un chapucero montaje de intimidación contra Clarín. Lo que consiguió también la iniciativa fue sabotear una maniobra de promoción de la propia presidenta. El mismo día que quería anunciar a bombo y platillo una serie de medidas de apoyo a los agricultores y al campo, el ejército improvisado de los inspectores se llevó todos los titulares.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 14 de septiembre de 2009