La pérdida de competitividad de España amenaza la recuperación
El Banco Mundial y el Foro de Davos advierten del retroceso
En pleno debate sobre el cambio de modelo productivo, dos informes de instituciones internacionales se encargaron de sacar ayer los colores a la economía española. En el último año, España ha retrocedido 11 plazas en la lista de Doing Business, el informe del Banco Mundial que mide las facilidades y las trabas a la actividad empresarial en 183 países del mundo. Sólo Namibia ha perdido más puestos que España, que baja al 62º. España también retrocede cuatro posiciones en el Índice de Competitividad Global del Foro de Davos y, lo que es peor, los expertos consultados consideran que de las 37 principales economías España será la segunda, tras Islandia, que más verá dañada su posición competitiva a largo plazo con la actual recesión.
Las carencias que señalan ambos informes son comunes y amenazan la recuperación. España es uno de los países donde más trabas hay para crear una empresa o para contratar trabajadores, algo especialmente grave en la economía con más paro de los países industrializados. También cuenta con una elevada carga regulatoria y tributaria, según los estudios.
En lo que mejor nota saca España en el informe del Banco Mundial es, curiosamente, en las facilidades que da para cerrar empresas.


























































