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Aguirre pide regular la prostitución porque "lo demás es una hipocresía"

"Soy partidaria de que se regule la prostitución". La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre (PP), entró ayer en el debate abierto en Barcelona sobre el comercio sexual callejero. "Siempre he creído que es algo necesario [regu-larla] y que lo demás es una hipocresía", aseguró. Políticos de su propio partido y de su misma región abogan por lo contrario. El Ayuntamiento de Madrid defiende el abolicionismo porque "detrás de cada prostituta hay una persona o una mafia que está explotándola".

La presidenta madrileña valoró la petición del alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, que ha reclamado que se prohíba el ejercicio de la prostitución en la vía pública después de que EL PAÍS publicara unas imágenes en las inmediaciones del mercado barcelonés de la Boqueria.

Aguirre reclama legalizar el ejercicio de la prostitución como oficio, promover iniciativas para sacar a las mujeres de la calle o controlar los locales en los que ofrecen sus servicios, entre otras medidas, según amplió ayer uno de sus colaboradores. La medida casa mal con su propia legislación. La Comunidad de Madrid aprobó en 2005 una ley integral contra la violencia de género en la que considera víctimas a las inmigrantes clandestinas con fines de explotación sexual y a las mujeres inducidas a ejercer la prostitución. Gobierno y Guardia Civil coinciden en que el porcentaje de mujeres objeto de tráfico es altísimo. Y más del 90% son inmigrantes, según estimaciones policiales y de ONG.

Ángeles Álvarez, edil socialista en el Ayuntamiento de Madrid tildó de "lamentables" las palabras de Aguirre, porque "una mujer promueve iniciativas que institucionalizan la explotación del cuerpo de mujeres como mercancía".

"Lo prioritario es activar programas que las ayuden a salir de la calle antes de plantearse regular", considera Rocío Nieto, de la Asociación para la Reinserción de Mujeres Prostituidas (Apramp). Reclama que se combatan las mafias, igual que el Ayuntamiento de Madrid, que no dispone de una ordenanza específica sobre prostitución como ocurre en Barcelona.

La edil de Familia y Servicios Sociales del Consistorio madrileño, Concepción Dancausa, pidió también ayer "una solución concertada" entre el Gobierno, las comunidades autónomas, los consistorios y las asociaciones para erradicar la explotación sexual. El proceso a seguir, según Dancausa, pasa por "sensibilizar a hombres y mujeres para que no utilicen" estos servicios. Una de las últimas campañas municipales madrileñas insistía en ese punto: "Porque tú pagas, existe la prostitución".

Hetaira, asociación en defensa de los derechos de las prostitutas, fue un paso más allá en la regulación que la presidenta madrileña. El colectivo reclama el trabajo conjunto de prostitutas, ayuntamientos y asociaciones de vecinos para regular la prostitución callejera sin que salga de la calle. "La solución es negociar espacios con los vecinos en los que las trabajadoras del sexo puedan establecerse en condiciones de seguridad e higiene", según Cristina Garaizabal, de Hetaira.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 8 de septiembre de 2009