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"Euskaltzaindia está en la calle"

La Real Academia Vasca celebra sus 90 años con un convenio con las otras tres instituciones lingüísticas de España

Euskaltzaindia celebró ayer su 90º aniversario arropada por las academias de las otras cuatro lenguas oficiales de España. Los máximos representantes de la Real Academia, la Real Academia Galega y del Institut d'Estudis Catalans participaron con los académicos vascos en un acto, en Bilbao, que fue "un paso más allá de la mera celebración", según explicó Andrés Urrutia, presidente de Euskaltzaindia. La firma de un convenio marco de colaboración para realizar investigaciones conjuntas puso en valor la celebración de la efeméride.

La reunión al máximo nivel de las cuatro academias en la sede de la Euskaltzaindia sólo tiene un precedente, febrero de 1994, coincidiendo con el 75º aniversario de esta institución. Esta vez, los responsables de la Academia vasca han querido aprovechar esta celebración para promover la interacción entre estas instituciones. Los académicos dedicaron la mañana a presentar sus últimos trabajos y, a partir de mediodía, comenzaron a estudiar diferentes vías de colaboración. Al final del acto, Urrutia leyó una declaración en la que destacó que las relaciones entre dichas instituciones "han sido -y son- cordiales y fluidas", lo que no resta para que sea "deseable ampliar su colaboración en materia de investigación lingüística".

Urrutia plantea crear diccionarios bilingües para las cuatro lenguas

El presidente de Euskaltzaindia aprovechó para proponer al resto de los presentes un "proyecto inicial" en el marco del acuerdo que acababan de firmar: "diccionarios bilingües que tiendan un puente directo de una a otra de nuestras lenguas". Ayudarían, dijo, "a fortalecer los lazos que nos unen". Xoxé Ramón Barreiro, presidente de la academia gallega; Joan Martí, de la catalana, y Víctor García de la Concha, director de la Real Academia Española tomaron también la palabra para subrayar la importancia de la convivencia entre las lenguas y del patrimonio lingüístico.

El presidente de Euskaltzaindia, respondiendo a preguntas de EL PAÍS, explicó que, pese a que el ciudadano de a pie percibe a los académicos como algo distante -"no hacemos una labor a ras de tierra, sino científica"-, el esfuerzo de la entidad para que el euskera esté presente en cada vez más ámbitos se filtra a todos los niveles de la sociedad. "Hoy el batua

está totalmente consolidado en la educación, en los medios de comunicación, en la administración... y es una obra en la que la aportación de Euskaltzaindia ha sido esencial. En ese sentido, nuestro trabajo está en la calle", subraya.

Tras el debate entre los lingüistas, Martí reconoció sin ambages que, en su opinión como máximo representante del Institut d'Estudis Catalans, saber catalán se tiene que convertir en algo imprescindible para quienes quieran vivir en Cataluña. "Si no, la lengua propia será siempre algo subsidiario", manifestó. A su lado, Urrutia señalaba que la situación en Euskadi es diferente y requiere una respuesta distinta: "Aspiramos a lo máximo para el euskera, pero nuestro objetivo es el bilingüismo". Eso sí, ambos coincidieron en una cosa: la "esquizofrenia" que supone que, ahora que el euskera y el catalán son vehículos válidos para la producción científica, tras el trabajo normativo realizado por las academias, "ni siquiera el castellano pueda competir con el inglés en ese ámbito".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 18 de julio de 2009