Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
La nueva financiación autonómica

El modelo destina el 80% de los recursos a la solidaridad regional

Las autonomías se quedarán con uno de cada cuatro euros que recauden

La propuesta de modelo de financiación que presentó ayer la vicepresidenta económica del Gobierno, Elena Salgado, parte del documento base que ya esbozó el pasado diciembre su antecesor, Pedro Solbes, y que fue rechazado por algunas comunidades, entre ellas Cataluña, que fue la que abrió el melón de la financiación y la que ha ido marcando el paso. El papel de ayer, sin embargo, presenta novedades sustanciales que han permitido la fumata blanca.

Garantiza más dinero para todas las comunidades de régimen común (excluidas País Vasco y Navarra) y que todos los ciudadanos, vivan donde vivan, tengan la misma financiación para los servicios básicos del Estado del bienestar. Pero estrecha, asimismo, las diferencias en recursos por habitante porque, pese a destinar el 80% de los recursos a la solidaridad entre territorios, premia a las comunidades que tengan más capacidad fiscal fruto de su dinamismo, puesto que se podrán quedar con uno de cada cuatro euros de su recaudación.

El sistema, al contrario que el actual, revisará la población cada año

El modelo -otra gran novedad- actualizará la población, la principal variable para calcular el coste de los servicios, cada año.

- Dinero extra. El Gobierno aportará una cifra "ligeramente superior a los 11.000 millones de euros", de forma gradual. Este año aportará el 70% de los recursos, el 85% en 2010 y el 100% en 2011, según consta en la propuesta del Gobierno. El montante se añadirá a los recursos que proporcione el sistema en 2009. El último dato es de 2007, cuando se distribuyeron 114.000 millones.

- Más cesión de impuestos. Además de tener más dinero por la aportación extra del Gobierno, otra fuente de aumento de recursos de las comunidades es la mayor cesión del porcentaje en los principales impuestos, de acuerdo con el Estatuto catalán. Así, las autonomías aumentarán su participación en la recaudación del IRPF (del 33% al 50%), del IVA (del 35% al 50%) y de los impuestos especiales (del 40% al 58%). Este cambio supone dar mayor autonomía financiera a las comunidades, al depender cada vez más de sí mismas y menos de las transferencias del Estado. Estaba ya en la propuesta de Solbes.

- Reparto del dinero. El nuevo modelo destina el 80% de los recursos a garantizar la igualdad en educación, sanidad y servicios sociales; es decir, cuatro de cada de cada cinco euros. El 75% de lo que recauden las comunidades se pondrá en esta bolsa común y el 5% restante lo aportará el Gobierno. De esta manera, las autonomías se quedarán con uno de cada cuatro euros. Esa bolsa es el Fondo de Garantía de Servicios Públicos Fundamentales y asegura que todas las comunidades tengan la misma financiación por habitante.

- Fondo de Suficiencia. Sirve para financiar el resto de competencias que no están incluidas en el Fondo de Suficiencia y asegura el mantenimiento del statu quo de todas las comunidades, con lo que ninguna perderá dinero. Este fondo se alimenta íntegramente del Estado y se beneficiarán de él las comunidades a las que no les alcance la parte de su cesta de impuestos; a las que les baste porque tienen más capacidad de recaudación (como hoy ocurre con Madrid y Baleares) podrán quedarse con el dinero que les sobre.

- Fondos de convergencia. Siguiendo la propuesta de Solbes, el Gobierno incorpora dos fondos, dotados también con aportaciones del Estado. El primero, denominado de Cooperación, sirve para facilitar la convergencia de las comunidades con menos PIB per cápita y/o de aquellas cuya población no haya crecido. El segundo, llamado de Competitividad, es para las comunidades que, pese a tener más capacidad fiscal, tengan una financiación per cápita inferior a la media.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 13 de julio de 2009