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La derecha arrasa en las elecciones de Bulgaria

El partido del ex karateca y alcalde de Sofía, Boiko Borisov, es el más votado

Con la lucha contra la corrupción como lema electoral, el alcalde de Sofía, Boiko Borisov, y su partido, el derechista Ciudadanos para el Desarrollo Europeo de Bulgaria (GERB, en sus siglas en búlgaro), arrasaron en los comicios legislativos celebrados ayer en Bulgaria, los primeros desde que el Estado balcánico accedió a la UE en 2007. El GERB, tildado de populista, logró entre 115 y 117 de los 240 escaños del Parlamento, según los primeros cálculos.

El ex maestro de kárate Borisov, apodado Batman por su gusto por la acción, ha sabido desempeñar el papel de brazo duro de la ley en un país sacudido por la corrupción. En 2008, fue el primer país miembro de la UE privado de fondos de ayuda de la Comisión, unos 500 millones de euros, por la falta de transparencia en el manejo de los créditos. Bulgaria es el país más pobre de los Veintisiete.

La lucha contra la corrupción ha sido el principal lema de la campaña

Frente a la victoria aplastante de los conservadores, los Socialistas Búlgaros (BSP) y su candidato, el primer ministro Serguei Stanishev, sufrieron una derrota catastrófica según los sondeos a pie de urna: recibieron sólo un 17% de los votos, entre 39 y 42 escaños. Seis mociones de censura y la dimisión de varios ministros por corrupción durante la última legislatura le han pasado factura al Gobierno de Stanishev. Ni siquiera promesas electorales como la elevación del salario mínimo de 120 a 225 euros mensuales o la creación de unos 100.000 puestos de trabajo pudieron cambiar el rumbo de la suerte de los socialistas. La falta de éxitos en la lucha contra el crimen organizado y la corrupción, que a menudo salpica a los mismos políticos, ha decepcionado a muchos ciudadanos.

Los eslóganes de Borisov, que durante la campaña electoral prometió llevar a juicio a los ministros socialistas supuestamente implicados en casos de fraude y soborno, aseguraron la victoria a su partido en las pasadas elecciones europeas. Pero también hay analistas políticos que vinculan a Borisov, ex guardaespaldas en los años noventa tanto del último dictador comunista, Todor Yivkov, como del ex primer ministro Simeón de Bulgaria, con el mundo del crimen organizado por sus negocios con presuntos narcotraficantes y contrabandistas hasta el año 2000, en plena transición política en Bulgaria. El alcalde de Sofía, sin embargo, califica tales acusaciones de "manipulaciones de los comunistas".

En estos comicios también han participado dos capos mafiosos. Los huecos en la legislación de la UE para sus nuevos Estados permitieron que Plamen Galev y Angel Hristov, acusados de extorsión y de liderar una red mafiosa, salieran de prisión para presentarse como candidatos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 6 de julio de 2009