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Los populares cambian tres veces de opinión en una semana

El juego del ahora sí, ahora no del PP fue lo más destacado del debate y votación ayer en el Congreso de la reforma de la Ley de Seguridad Vial. La norma venía embalada con las lianas del consenso acordado la semana pasada en la Comisión de Interior. A primera hora, el portavoz popular, Federico Souvirón, ya anunció que su grupo se desmarcaba del acuerdo y que votaría en contra, ante la sorpresa del resto de la Cámara. Una hora después, cuando llegó la hora de votar, los populares se abstuvieron.

Los socialistas interpretaron esta pirueta como una "excusa para, de nuevo, atacar al Gobierno con un tema tan sensible como la seguridad vial", y reclamaron responsabilidad al principal grupo de la oposición. El portavoz de ese grupo, Carlos Corcuera, se lamentó de que el PP haya mantenido tres posiciones distintas en sólo una semana "cuando el texto no se ha modificado ni una coma en ese tiempo".

Mientras, Souvirón no apreciaba ninguna incoherencia en los bandazos de su partido: "Hemos querido encender la luz roja de la abstención para decir que como esto siga como va votaremos que no. Ha sido una prueba de responsabilidad porque estamos comprometidos con la seguridad vial, pero no con sus abusos. Se nos ha presentado bajo la capa de la seguridad vial un proyecto para que los radares recauden inmediatamente sin contar con las garantías de los ciudadanos".

El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, que defendió desde su escaño "el efecto pedagógico de la norma", porque acerca la sanción al momento de la infracción, señaló que "no se trata de multar más, sino menos, porque se infrinja menos". Los grupos intentarán repescar sus enmiendas en el trámite que arranca en el Senado. Está previsto que la ley entre en vigor la próxima primavera.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 19 de junio de 2009