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Tensión en Irán

¿Dónde está Musaví?

El candidato de la oposición reformista, que rechaza los datos del Ministerio del Interior, se encuentra en paradero desconocido tras los comicios

Mir Hosein Musaví hizo ayer un llamamiento a sus partidarios para que mantengan su oposición al resultado electoral del viernes de forma pacífica. El mensaje, difundido a través de la página web de su campaña, no aclara el paradero del derrotado aspirante a la presidencia de la República Islámica. Musaví no ha sido visto en público desde que la noche misma de los comicios anunciara su triunfo. Esa ausencia ha despertado todo tipo de especulaciones y el presidente Mahmud Ahmadineyad evitó aclarar la situación durante su conferencia de prensa.

"Esto es como los partidos de fútbol. Los perdedores se enfadan y a veces cuando salen del campo, se saltan un semáforo en rojo y el guardia les pone una multa, sean obreros o ministros", fue todo lo que Ahmadineyad dijo cuando se le preguntó por la seguridad de Musaví.

La esposa de Musaví desmiente que esté sometido a arresto domiciliario

¿Significa eso que está bajo arresto domiciliario, como sospechan muchos de sus seguidores? Difícil de saber. Los teléfonos de sus más próximos colaboradores están desconectados o no responden. Y con al menos un centenar de destacados reformistas detenidos, otros se muestran renuentes a hablar con los informadores. Tampoco se tienen noticias del otro candidato reformista, el clérigo Mehdi Karrubí, o del influyente Alí Akbar Hashemí Rafsanyaní, que respaldaba a Musaví y de quien se ha llegado a decir que ha dimitido de todos los cargos que ocupa en la cúpula del régimen de los ayatolás. El ex presidente Rafsanyaní encabeza en la actualidad la Asamblea de Expertos y el Consejo de Discernimiento.

"No he tenido contacto directo con ellos, pero a través de amigos comunes sé que no están bajo arresto domiciliario", asegura Isa Saharjiz, un conocido editor que ha trabajado en todas las campañas electorales reformistas desde los tiempos en que era presidente Mohamed Jatamí. Y como prueba de ello menciona que "Musaví se reunió esta mañana con Jatamí".

Su esposa, Zahra Rahnavard, ha desmentido a la emisora Voice of America que Musaví se encuentre bajo arresto domiciliario. "Lo que está claro es que si no están detenidos, al menos se les ha restringido el contacto con el exterior", analiza por su parte un diplomático europeo que tampoco ha logrado ninguna información fiable al respecto.

La otra alternativa, que el derrotado hubiera aceptado el desenlace del polémico recuento, parece descartada. La web de su campaña publicó que ayer había presentado una protesta oficial ante el Consejo de Guardianes, el órgano no electo que debe ratificar el resultado electoral.

"Hoy, he presentado mi solicitud formal al Consejo para que anule los resultados de las elecciones", asegura el comunicado, que puede leerse en http://www.ghalamnews.ir/, una página que como todas las que tienen que ver con la marea verde está bloqueada dentro de Irán. "Insto a los iraníes a que continúen sus protestas por todo el país de forma pacífica y legal", solicita Musaví en la más clara señal de que, sea cual sea su situación, sigue manteniendo su pulso con el actual Gobierno.

No obstante, resulta difícil saber cuánto más van a aguantar los jóvenes que se arriesgan a protestar en las calles de la capital sin que alguno de los dirigentes que han alentado la esperanza de un cambio, dé la cara y se comprometa con ellos. De momento, Musaví ha dejado claro que no va a correr ese riesgo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 15 de junio de 2009