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"Estoy solo con 24 pacientes"

Diario de los trabajadores de las urgencias del Puerta de Hierro

"Son las 2.30, estoy solo de auxiliar con 19 pacientes y pendientes de ingreso otros cinco. En total, 24 pacientes. La mayoría son personas mayores (con pañal, agitación, muy demandantes)". El auxiliar de enfermería firma esta anotación el 25 de febrero pasado. Trabaja en el turno de noche del área de observación de las urgencias del hospital Puerta de Hierro, inaugurado en octubre. Una hora más tarde, añade: "Necesito hacer varios cambios de pañal de los 20 pañales que tengo, repito, 20, no miento, lo juro. Llamo a los celadores y me dicen que están cenando. Llamo a los TIGAS y me dicen que este tema lo llevan los celadores". El auxiliar, desesperado, escribe al margen: "Leedlo, por favor, para que no vuelva a pasar".

"No hay suficientes palos de suero para todos los enfermos", dice una sanitaria

"¡Sólo hay tres comidas para 14 pacientes!", se lee en una nota

"Toda la tarde, una enfermera sola para 55 personas", escribe un empleado

Una asociación que agrupa a parte del personal habla de movilizaciones

Y así decenas, centenares de notas manuscritas por los trabajadores de las urgencias del centro entre febrero y abril. Quedaron registradas en unos cuadernos que ellos mismos colocaron en las diferentes áreas para dejar constancia de las carencias que iban encontrando en su trabajo diario: falta de material básico, escasez de personal, problemas con las comidas de los pacientes... Meses denunciando deficiencias y pidiendo soluciones a la gerencia y hasta al consejero de Sanidad. Hasta que ayer decidieron presentar un resumen de 21 páginas en la oficina del Defensor del Pueblo.

Las deficiencias se suceden día tras día y turno tras turno. El 8 de marzo, por la tarde, alguien escribe: "No hay en toda la urgencia ni en el almacén gasas". El 10 de marzo, también en turno de tarde: "Sólo hay siete sillones azules, no tenemos dónde sentar a los pacientes. No sabemos dónde están ni quién los tiene que pedir". El 17 de marzo, por la noche: "No hay suficientes palos de suero para todos los pacientes. La enfermera emplea gran tiempo en buscarlos por toda la urgencia".

La falta de material, a juzgar por las anotaciones, es constante. Los trabajadores detallan, a veces de forma anónima, otras con nombre de pila y algunas también con apellidos, la carencia de medicamentos (morfina, por ejemplo), sueros, tapones para las vías, material de nebulizaciones, frascos de hemocultivos, etcétera. En la noche del 23 de marzo, una enfermera se lamenta: "Con muchísimo trabajo, pidiendo planta por planta material. Es una vergüenza". El 9 de marzo, en el turno de mañana, una auxiliar constata: "No tenemos gasas, no tenemos lejía ni funciona el lavacuñas".

Muchos apuntes dejan constancia de los problemas con la comida de los usuarios. Como éste del 27 de febrero, turno de mañana: "Los pacientes de Nivel I, Nivel II y Observación se quedan sin comer. Sólo traen bocadillos que no pueden masticar". El 12 de marzo la historia se repite: "Hoy no han traído comidas al NII y los sándwiches no han sido suficientes para que comieran todos los pacientes". No sólo no llegan, sino que además "mandan dietas que no corresponden (triturados en vez de basales, etc.)", recoge otra anotación del 19 de abril. Al día siguiente, vuelve a faltar comida: "¡Hoy cocina sólo trae tres comidas para 14 pacientes!".

La carencia de personal también se hace evidente en decenas de notas. La mayoría de las veces ni siquiera hay tono de queja, sino únicamente voluntad de dejar constancia: "21/02/ 2009. Desde las 8.00 hasta las 10.30 una sola enfermera en consultas. A las 9.00 estando sola salgo a triar [determinar la gravedad] a un paciente con dolor torácico con antecedentes porque en el triaje también falta la enfermera. Supervisoras de guardia avisadas de la falta de personal". En otras ocasiones sí que hay enfado en los apuntes, como en éste, escrito en grandes letras mayúsculas el 12 de abril: "Falta un auxiliar en observación. Un auxiliar vs 24 pacientes". Otro del 24 de marzo: "Toda la tarde, una enfermera sola para 55 pacientes".

La limpieza parece ser otro de los problemas de las urgencias. La noche del 30 de marzo, alguien deja por escrito: "Es una vergüenza, no se puede entrar en ningún baño". El 7 de marzo: "Los cuartos de yesos están muy sucios toda la tarde y limpieza lo sabe". Otra anotación del 7 de abril: "No vienen a recoger las bandejas de las cenas. ¡Pasan aquí toda la noche!".

El documento que ayer recibió la oficina del Defensor del Pueblo "explica y detalla las múltiples irregularidades que han ocurrido en estos nueve meses desde el traslado, el esfuerzo realizado por los trabajadores para subsanarlas y la negligente respuesta de la Consejería de Sanidad ante unos hechos que ponen en riesgo a la población", asegura Íñigo Espert, médico de las urgencias del Puerta de Hierro y presidente de una asociación formada en diciembre por trabajadores de todos los estamentos.

La Asociación de Trabajadores de la Urgencia del Hospital Puerta de Hierro (AMURG, formada por 160 profesionales entre médicos, enfermeros, auxiliares y celadores, según la entidad) denunció el 23 de abril "demoras inadmisibles en la clasificación de los enfermos, falta de material básico y de personal". También envió una carta al consejero de Sanidad, Juan José Güemes, para informarle y "pedirle ayuda". Un mes después, y pese a admitir que algunos de los problemas se han solucionado, remiten al Defensor un informe que recoge "graves deficiencias", como pacientes sin comer durante 36 horas, esperas de hasta ocho o nueve horas para ser atendidos, que los trabajadores no puedan lavarse y secarse las manos después de ver a un enfermo, reclamaciones cinco veces superiores a las que recibía el antiguo hospital...

Hechos que, aseguran, han provocado "angustia en los enfermos" y situaciones de "inseguridad y desprotección total de sus derechos". A lo que se ha sumado la "desilusión" de los profesionales por la falta de personal y medios y las "dificultades" con la empresa concesionaria. La última parte del documento la dedican a proponer mejoras: más personal, "que se asegure la reposición y dotación de material", "que se nombre un responsable de mantenimiento dependiente de la entidad concesionaria", etcétera.

La asociación "considera acertado el informe del Defensor del Pueblo que pone en evidencia la mala situación de los nuevos hospitales y quiere colaborar con él en la solución de los problemas". En caso de no conseguir soluciones, aseguran, se plantean "movilizaciones para los próximos días". La dirección del hospital Puerta de Hierro niega las acusaciones de la asociación, aunque reconoce que los posibles problemas "se están tratando de solucionar". La urgencia, asegura en una nota, "se encuentra en este momento totalmente dotada, tanto de material como de recursos humanos, adaptándose en todo momento a las fluctuaciones de la demanda asistencial". Y añade que "tanto los protocolos de actuación, como el manejo del circuito de los pacientes se encuentran en permanente actualización, con el fin de mantener la mejor calidad asistencial".

En la primera imagen, un auxiliar anota que está solo con 24 pacientes, muchos de ellos con pañales y agitados. Su testimonio sigue en la segunda, donde otro trabajador asegura que las comidas llegan equivocadas: "A las personas diabéticas les traen yogures azucarados". En la tercera, otro sanitario constata que dos electrocardiógrafos no funcionan hace días y que hay uno para toda la urgencia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 3 de junio de 2009