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Entrevista:PATXI BAZTARRIKA | Viceconsejero de Política Lingüística

"Queremos convivencia entre las dos lenguas"

San Sebastián
Patxi Baztarrika (Ataun, 1958) fue militante de Euskadiko Ezkerra hasta que Román Sudupe, desde la Diputación guipuzcoana, le rescató para el PNV como edil donostiarra. Su salto a la dirección de la política lingüística le reveló como un gestor dinámico, positivo, que ha marcado huella con su actuación. Deja al euskera situado entre las 100 principales lenguas que se emplean en Google.

Patxi Baztarrika ha dirigido los cuatro últimos años la política lingüística al frente de la correspondiente viceconsejería de Cultura y su gestión no ha pasado desapercibida: ha representado un cambio sustancial en el enfoque del impulso al euskera.

Pregunta. ¿Cuál es el estado de salud del euskera ahora que deja su responsabilidad?

Respuesta. El estado de salud del euskera es mejor de lo que algunos reconocen y más débil de lo que muchos quisieran. Su crecimiento en 25 años ha sido un éxito, tanto en el conocimiento como en el uso, aunque no en la misma medida y con dificultades. En el futuro ha de superar nuevos retos, por encima de todos el de su uso en los ámbitos privados, pues en el ámbito público y formal ya está presente.

"Hemos intentado desideologizar y despolitizar el euskera y su uso"

"Pediría al PSE que se preserven los consensos básicos de los últimos 25 años"

P. ¿El que se utilice en el terreno oficial más que en el cotidiano implica que su crecimiento obedece más a una imposición que a un impulso espontáneo?

R. No hay que dramatizar. La utilización de una lengua depende de distintos factores, pero hay uno decisivo para lograr su normalización: que las personas se identifiquen con ella y elijan libremente su uso. Para promover esa adhesión es clave que el mundo que se vive en esa lengua sea cada vez más atractivo, moderno, ilusionante y seductor.

P. Usar una política de persuasión frente a la impositiva.

R. Así es. La vía es la persuasión, la creatividad, que la gente llegue a desear vivir en euskera. Ahora bien, la gestión del multilingüismo requiere la regulación del uso de las lenguas en los espacios públicos, y en relación con el euskera hay discursos que manipulan y confunden con la imposición lo que son medidas de regulación necesarias.

P. ¿Ha percibido efectos positivos en este nuevo enfoque de su política? Persiste el recelo respecto a la utilización política que se hace del euskera.

R. No me corresponde a mí valorar, pero creo que ha sido un acierto el tratar de revitalizar su uso en clave no de conflicto ni de amenaza, sino de diversidad, como oportunidad de mayor convivencia e integración social. Tenemos dos lenguas y no consideramos suficiente la coexistencia entre ellas: queremos la convivencia de las dos. Nuestro modelo no es una sociedad de comunidades lingüísticas diferenciadas. Queremos una sociedad plural también en lo lingüístico. Cuanto más armónica sea la convivencia entre las dos lenguas habrá una mayor cohesión social y la vida será más placentera.

P. Usted condicionó las ayudas públicas a los euskaltegis a que no exhibiesen ningún tipo de símbolos ofensivos ni justificativos de la violencia. ¿Que reacción ha tenido?

R. Es una condición para todos los programas de ayuda, no sólo a los euskaltegis, y no ha habido ninguna reacción negativa. Hay que crear condiciones para que la gente se acerque al euskera sin tener que renunciar a ningún ideario ni sentimiento identitario, ni tenga que tragar nada que no le guste y pueda tener una relación natural con esta lengua. Otra cosa es que quienes están muy alejados del mundo del euskera se acerquen. Nosotros tenemos que ser proactivos para que la sociedad perciba ese interés por desideologizar y despolitizar el euskera y su uso.

P. Ya conoce a quien será su sucesor, Ramón Etxezarreta. ¿Teme algo de la futura política lingüística?

R. Conozco a mi sucesor y su compromiso con el euskera está fuera de toda discusión, pero me preocupa la interpretación que se puede hacer de los papeles que han firmado el PSE y el PP, y cuando escucho hablar de discriminación por el euskera en el acceso a la función pública. Pediría a Etxezarreta que se preserven los consensos básicos que ha habido desde hace 25 años a partir de la ley del Euskera en los que siempre han participado PNV, PSE, EA y la Euskadiko Ezkerra de entonces.

P. Cuando fue militante de EE y después como edil del PNV ha estado en la oposición. ¿Cómo ve la legislatura que comienza?

R. Como una oportunidad perdida para hacer política transversal y haber configurado un Gobierno fuerte y sólido en este país. Tendrá toda la legitimidad, pero se trata de una oportunidad perdida, porque el PSE ha priorizado el castigar al PNV.

P. Usted llegó al PNV de la mano de Román Sudupe, sacrificado después por alinearse con Imaz. ¿Cómo ve a su partido?

R. Román supone para mí una referencia política clave y le estaré siempre agradecido por la oportunidad que me dio. El PNV ha vivido momentos de gran confrontación interna afortunadamente superados. El liderazgo de Urkullu ha propiciado esa unidad necesaria para que que sea un partido clave en el presente y futuro del país.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 3 de mayo de 2009