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Los accidentes laborales se mantienen pese a la caída de la población ocupada

Los sindicatos alertan del aumento de casos por la crisis y la precariedad

La siniestralidad laboral en Euskadi se mantuvo estable durante el primer trimestre de 2009. Se contabilizaron prácticamente los mismos accidentes en el trabajo que en igual periodo del año pasado, pese a que la población ocupada se ha visto reducida en unas 50.000 personas entre uno y otro lapso de tiempo debido principalmente a la crisis. Los cuatro sindicatos mayoritarios -ELA, UGT, CCOO y LAB- salieron ayer a la calle para protestar por este hecho con motivo del Día Internacional de la Salud y la Seguridad en el Trabajo. Lo hicieron de nuevo por separado, aunque coincidieron bastante en los mensajes. Alertaron del riesgo de que los accidentes sigan creciendo por la crisis y la precariedad y, al tiempo, exigieron a la patronal y al Gobierno medidas efectivas para mejorar la seguridad laboral.

Hasta marzo, han fallecido 15 operarios, 12 menos que hace un año

Los sindicatos celebran separados el Día de la Salud y Seguridad Laboral

Los datos que manejan las centrales, tomados de las estadísticas oficiales, muestran un mantenimiento de la siniestralidad, pese a una fuerte disminución de los fallecidos en el tajo. Dámaso Casado, secretario general de UGT-Euskadi, precisó que entre el 1 de enero y el 31 de marzo pasados se registraron 12.800 accidentes laborales, frente a los 12.760 del primer trimestre de 2008. La cifra de incidentes apenas varía, pese a que hace un año Euskadi sumaba 993.600 ciudadanos ocupados que en el primer trimestre del presente ejercicio se quedaban en 942.200. Sin embargo, si en 2008 murieron 27 operarios hasta marzo, este año los fallecidos han sido 15.

Ante este panorama, Casado propuso hacer efectivas las sanciones económicas previstas para los empresarios que no cumplan la legislación en materia de seguridad laboral y aconsejó, incluso, utilizar la vía penal para juzgar y condenar a los empresarios que incumplen la ley.

La patronal Confebask considera que, de cada 10 accidentes mortales ocurridos en 2008, sólo cuatro son atribuibles a motivos puramente laborales, mientras que el resto se debieron a lesiones cardiovasculares o embolias y a siniestros in itinere -desde o hacia el lugar de trabajo- sobre los que las empresas tienen menos capacidad de actuación.

El máximo responsable de ELA, Adolfo Muñoz, fue quien con más dureza cargó contra la patronal, a la que acusó directamente de contribuir a aumentar la siniestralidad a través de la precarización de los puestos de trabajo. Muñoz sostuvo que la tasa de accidentes no se rebajará porque el empresariado "gana mucho dinero" con los contratos basura. El sindicato nacionalista aprovechó la cita -reunió a 1.200 delegados en el Teatro Arriaga, que se manifestaron por Bilbao hasta la sede de la patronal vizcaína Cebek- para preparar el terreno a la huelga general que ha convocado para el 21 de mayo. Muñoz insistió en que hay "razones de sobra" para una movilización de este tipo.

El coordinador de Salud Laboral de CCOO de Euskadi, Jesús Uzkudun, hizo hincapié en Bilbao en que la crisis "no puede justificar ninguna relajación" en la adopción de medidas preventivas contra la siniestralidad. Abogó por poner fin a la división sindical en este asunto, de la que culpó a ELA por su negativa a sentarse con el resto de las fuerzas obreras.

LAB también consideró que el deterioro de la economía está teniendo una incidencia negativa en la seguridad. En un manifiesto hecho público en la capital vizcaína, explicó que la siniestralidad crece por el aumento de la incertidumbre y la inestabilidad, el empeoramiento de las condiciones laborales y las menores medidas de prevención.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 29 de abril de 2009