Al servicio de la pintura catalana

El nuevo edificio de la Fundación Vila Casas ha costado 18 millones de euros

Cuando el próximo lunes se inaugure el nuevo edificio de la Fundación Vila Casas en el 22@, Can Framis, es de prever que muchos pintores y galeristas le pongan la alfombra roja y le hagan la ola a este mecenas atípico que se ha empeñado en promocionar y divulgar el arte catalán con todos los medios a su alcance. Nada menos que 18 millones de euros ha costado la rehabilitación del antiguo complejo textil de Can Framis -con entrada por la callede Sancho de Ávila y situado entre Roc Boronat y Llacuna-, que se dedica íntegramente a mostrar la colección de pintura de Antoni Vila Casas (Barcelona, 1930), un empresario humanista que hizo fortuna en los sesenta al fundar los laboratorios farmacéuticos Prodes, hoy fusionados con Almirall.

La colección está constituida por unas 600 obras realizadas en su mayoría en los últimos 20 años, si bien hay algunas obras de los sesenta y setenta. Para la exposición inaugural se han seleccionado 279 pinturas de 134 artistas que se reparten en los 3.400 metros distribuidos en tres naves y dos plantas de Can Framis. La lista de artistas es amplia y muy diversa, con nombres como Tàpies, Hernández Pijuan, Perejaume, Agustí Puig, Pedro Moreno Meyerhoff, Santi Moix, Robert Llimós, Jaume Plensa, Bartolozzi, Gonzalo Goytisolo, Serra Rivera y Julio Vaquero, por citar unos cuantos. De hecho, abundan los nombres no muy conocidos cuya obra no suele figurar en las exposiciones de los museos y fundaciones institucionales, pero que han tenido una presencia activa en las galerías comerciales catalanas desde los años noventa.

"La exposición responde al perfil del coleccionista y es un testimonio de lo que ha visto y le ha gustado, no de los artistas más cotizados o más alabados por la crítica del momento", explicó ayer Glòria Bosch, directora de arte de la fundación. Ésta tiene otros cuatro espacios dedicados al arte catalán: Can Mario, en Palafrugell, se centra en la escultura; El Palau Solterra, en Torroella de Montgrí, alberga la colección de fotografia (la única que incluye autores internacionales), y los dos espacios Volart, en Barcelona, se concentran en exposiciones temporales de artistas de la colección. El objetivo divulgativo se completa con una nueva página web (www.fundaciovilacasas.com) que incluye biografías de todos los artistas.

Para mostrar su colección, Vila Casas ha querido recuperar viejas fábricas o edificios en desuso. En el caso de Can Framis, que el día 2 de mayo celebrará jornada de puertas abiertas, el proyecto lo ha dirigido el arquitecto Jordi Badia, que ha optado por una atrevida intervención casi brutalista al recubrir la fachada de las dos viejas naves del complejo fabril del mismo cemento que queda a la vista en la nave nueva que las une.

"Empezamos con un objetivo claro, que era hacer cultura de país promocionado a los artistas del país y, además, preservar nuestro patrimonio arquitectónico", indicó el coleccionista. "La apertura de Can Framis acaba y culmina el proyecto artístico de la Fundación Vila Casas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 24 de abril de 2009.

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