Columna
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Eduardo for president

¿Y por q ué no? Teniendo en cuenta que a los cinco minutos de conocerse el anuncio de rueda de prensa de Xabier de Irala para comunicar su dimisión al frente de la BBK aparecieron cuatro o cinco rumores, a cual más estrafalario, de sucesores. Entonces, ¿por qué no yo? Si miran la foto que figura ahí arriba junto a mi nombre ¿a que no les extraño como gestor? No, no, ya sé que no me ven como actor de cine, salvo de malo malísimo de serie B, pero de gestor doy la talla para los folletos. ¿Y por qué no?, si hemos entrado en un territorio de lo gratuito más extenso que el desierto del Sáhara...

Lo único que aprendí en la Facultad de Ciencias de la Información fueron dos cosas: la historia del pensamiento político, gracias a un profesor magnífico, de cuyo nombre no puedo acordarme, pero que era de la cátedra de Luis Cencillo, y que el rumor es el peor enemigo de la información. Recuerdo que un afamado periodista radiofónico decía un día tras otro, todas las noches, que el rumor era la antesala de la noticia. Una mierda. El rumor, generalmente, es el muro de Berlín de la información: separa la realidad de la ficción, acerca los intereses de los interesados, a veces lo divulga el que quiere figurar y a veces lo amplifican los que no quieren que figure. El rumor no es gratuito, es el más caro del mundo.

Tengo la sensación de que el mundo rosa se ha apoderado de la información general. Es el triunfo de Sardá y Milá (Mercedes, no confundir con Lorenzo que es otra cosa). Es el apoderamiento de lo inmediato, porque lo inmediato es más importante que la verdad. Y, llegado el caso, la culpa siempre es de otro. Escuchando ayer a Xabier de Irala decidí hacer autocrítica (ya, ya sé que soy raro, ¡qué pasa!). A los cinco minutos el presidente de la BBK era el pasado y el protagonista era otro, un ser irreconocible al que cada uno iba poniendo nombres y apellidos, mutando como un ser sobrenatural (no, el de Butragueño, no). Y entonces decidí que por qué no iba a ser yo. Y empecé a divulgarlo con ese afán sociológico con el que algunas universidades estudian por qué es mejor hacer el amor del lado derecho que del lado izquierdo.

Lamentablemente, Xabier de Irala tuvo que concluir pidiendo que no se especule sobre su salud a la hora de valorar lo que significan los motivos personales que le conducen a la dimisión. El hecho de reclamar el derecho a la privacidad es un toque de atención. A mí me hizo pensar (que sí, que ya sé que soy raro, que lo inmediato me importa menos que lo importante). En el transcurso de estas líneas he decidido retirar mi candidatura a la presidencia de la BBK, a las consejerías del Gobierno y a la Lehendakaritza, porque entonces tendría que explicar por qué soy socio del C. D. Loiu y por qué no me gusta el pollo. Y por ahí no paso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 23 de abril de 2009.