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Bruselas investiga a Iberia y otras seis aerolíneas por sus alianzas

La UE cree que el pacto de la española con British Airways y American Airlines puede violar la competencia - Kroes vigila a cuatro firmas de Star Alliance

La Comisión Europea ha abierto dos investigaciones sobre los acuerdos establecidos entre varias compañías aéreas por sospechar que "podrían suponer una violación de las reglas de competencia". Las investigaciones se centran en las alianzas de cooperación para la explotación de las líneas transatlánticas, "especialmente las rutas entre Estados Unidos y Europa". Un expediente se refiere a los acuerdos entre Air Canada, Continental, Lufthansa y United Airlines, cuatro firmas pertenecientes a Star Alliance, y otro al proyecto de cooperación entre Iberia, American Airlines y British Airways, miembros de Oneworld.

Los funcionarios de Competencia investigan si el nivel de cooperación pactado entre estas compañías concretas "es mucho mayor" que el existente con los demás socios de la alianza a la que pertenecen. En concreto, la preo-cupación de Bruselas se centra en "la gestión común de los planes de vuelos, las capacidades, precios, e ingresos de gestión, así como la venta de billetes de las distintas compañías y el hecho de compartir los ingresos".

Las averiguaciones se centran en los acuerdos sobre rutas transatlánticas

Por ahora no hay pruebas concluyentes contra las empresas

El cielo mundial está organizado en tres grandes alianzas: Star Alliance, creada en 1997, alrededor de Lufthansa; Oneworld, constituida dos años más tarde en torno a British Airways; y SkyTem, nacida en 2000, promovida por Air France, y que por ahora no ha caído bajo la lupa de la Comisión Europea.

El portavoz de Competencia, Jonathan Todd, precisó: "Lo que nosotros consideramos no es el nivel de los precios, sino la concertación entre las compañías sobre los precios". Todd precisó que Bruselas "no está en contra de las alianzas en sí, ya que pueden ser beneficiosas para los usuarios". La cuestión de fondo está en asegurarse de que estos acuerdos "proporcionen también beneficios a los usuarios y no vayan en contra de ellos", añadió.

En los expedientes antimonopolio, Bruselas puede exigir la anulación o modificación de los acuerdos establecidos entre las compañías e imponer sanciones de hasta el 10% de la facturación de las empresas afectadas. La investigación se ha iniciado por estimar los servicios de la Comisión "que puede haber una vulneración de la normativa comunitaria antimonopolio", aunque Todd reconoció que "no tenían pruebas concluyentes" al respecto.

Fuentes de Iberia subrayaron que el expediente abierto por Bruselas "era un procedimiento normal" y en cualquier caso "sobre un proyecto de acuerdo que todavía no estaba vigente". La dirección de Iberia remitió al Ministerio de Transportes de Estados Unidos el proyecto de acuerdo alcanzado el pasado verano con American Airlines y British Airways, con el objetivo de obtener "la inmunidad antimonopolio" para estrechar su alianza, especialmente en las rutas transatlánticas. "Iberia envió la misma información a las autoridades comunitarias, y éste es el proceso en que estamos ahora", indican las mismas fuentes. En este sentido, expresaron la disposición de la compañía a "introducir las modificaciones necesarias antes de que entre en vigor" el nuevo acuerdo.

El sistema de vigilancia antimonopolio funciona de manera distinta a cada orilla del Atlántico. Mientras en EE UU se precisa una autorización previa de las autoridades, en la Unión Europea, se permite la entrada en vigor de los acuerdos, cuya compatibilidad con la legislación comunitaria es analizada a posteriori.

El contenido de parte de los acuerdos que son objeto de investigación son conocidos en buena medida por los usuarios, como los relativos a obtención de puntos para obtener viajes gratuitos. Las aerolíneas, no obstante, han ido dando pasos adicionales, como la gestión conjunta de rutas. Iberia y British Airways tienen acuerdos muy estrechos en la ruta Madrid-Londres, por ejemplo. Las dos compañías, por otro lado, llevan meses negociando su fusión, aunque el desacuerdo sobre la valoración relativa de ambas ha sido el principal obstáculo para llegar a un acuerdo.

La investigación relativa a Star Alliance se centra en los acuerdos que Lufthansa tiene por separado con United y Air Canada para las rutas transatlánticas y en un nuevo acuerdo a cuatro bandas propuesto entre las tres citadas y Continental.

El expediente está en su fase inicial y aún no se han presentado los pliegos de cargos. Este tipo de investigaciones no tienen plazo de finalización previsto, y su duración depende de la complejidad de los asuntos.

Bruselas recordó ayer que la apertura de procedimientos no implica la culpabilidad de las compañías. El asunto puede cancelarse o porque la Comisión no encuentre pruebas concluyentes o porque las empresas modifiquen los acuerdos para no vulnerar el tratado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 21 de abril de 2009