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Reportaje:

El ocaso de la angula

La Junta prohíbe la pesca en el Guadalquivir por la sobreexplotación

Hace 30 años había tantas angulas en el Guadalquivir que los pescadores separaban buena parte de la captura del día para darle de comer a los cerdos. Hace tres décadas en una levantada de red en las marismas de la localidad gaditana de Trebujena se extraían hasta 10 kilos de este manjar; hoy en 12 horas se pueden sacar del cauce 100 gramos de esta especie, en dinero, unos 20 euros. Ni lo comido por lo servido.

Según los últimos datos de las administraciones, desde 1980 la pervivencia de angulas en el Guadalquivir ha descendido un 95%. La Junta de Andalucía lo achaca a "la mortalidad causada por el hombre" y los pescadores a "la contaminación y la insalubridad del río". Nunca ha habido reglas en el Bajo Guadalquivir y esa falta de control ha provocado la incipiente extinción.

La Consejería de Medio Ambiente ha anunciado que va a atajar la situación con la firma de un decreto que prohíbe la pesca de angulas durante un plazo de diez años. En este tiempo de moratoria confía en recuperar la anguila, en "peligro crítico", según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Las 180 familias que viven de esta especie en Trebujena llevan 20 años pidiendo la regulación de la pesca de estos alevines. Tras cuatro lustros sin respuesta se enfrentan al cese de la actividad por el ocaso de este exclusivo pez.Francisco García tiene 67 años. Ha pasado los últimos 30 cogiendo angulas, aunque desde que era un chaval pescaba camarones con su padre. Ahora le cuenta a su hijo David García, un pescador de 26 años, la riqueza del río de antaño. "Antes había millones de kilos de angulas por las cuatro mal contadas que ves hoy", relata. "Las redes no sostenían el peso de tantas que sacaba de una sola vez y había que recurrir a los cubos y los barreños", rememora.

Francisco enseñó a David, el único de sus cuatro hijos que ha seguido sus pasos, el oficio de la pesca de angulas cuando la faena le dejaba en una sola noche "entre 25.000 y 30.000 pesetas de entonces". Para David, con barca propia desde los 14 años, un jornal de hasta 15 horas "nunca pasa de los 30 euros".

La evolución del precio tampoco juega a su favor. En 2009 se pagan 200 euros por un kilo de angulas frente a los 480 que se embolsaban estos pescadores hace sólo unos años. "A mi me parece un disparate lo que está haciendo la Junta al prohibir la pesca sin ni siquiera hablar con la gente que sabe del río a la que deja en una situación absoluta de desamparo".

Para la Administración, en cambio, los pescadores de angulas son los que amenazan las 134 especies del Bajo Guadalquivir "por el empleo furtivo de artes de pesca ilegales como las redes mosquiteras". Estas redes, al ser tan finas, argumentan desde la Consejería, capturan "una media de 66 kilos de otras especies por cada uno de angula".

Los 180 pescadores afectados por la moratoria claman a la Junta "la regulación definitiva de la actividad" y se muestran dispuestos a "cambiar los hábitos de pesca" sin que ello conlleve "la liquidación definitiva del sustento de muchas familias".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 21 de abril de 2009