Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los posibles socios del PSOE mantienen sus distancias y desconfían de Zapatero

Llamazares, Ridao y Herrera exigen un giro y recelan de la remodelación

José Luis Rodríguez Zapatero presentó el martes la remodelación de su Gobierno como un "cambio de ritmo" para lograr, entre otras cosas, apuntalar sus apoyos parlamentarios pero, por el momento, los grupos que podrían darle sustento mantienen las distancias con el Ejecutivo.

Gaspar Llamazares (IU) ve sólo cambios en "clave interna" del PSOE y un "enroque defensivo" del Ejecutivo; Joan Ridao (ERC) desconfía de las promesas de acuerdo de financiación autonómica tras los sucesivos aplazamientos, y Joan Herrera (ICV) ve "desorientación" en Zapatero.

Con ese panorama, el presidente del Gobierno acudirá el próximo miércoles al pleno del Congreso a explicar la remodelación y todo parece indicar que volverá a estar solo ante el resto de la Cámara. El PP será crítico; CiU y PNV están alejados del Ejecutivo por distintos motivos y los partidos de izquierdas no terminan de percibir un verdadero giro de la política del PSOE ante la crisis.

Ni siquiera les ha valido a los partidos de la izquierda escuchar a Zapatero anunciar ante sus diputados el catálogo de leyes que enviará al Congreso en los próximos meses, como la del aborto o la de libertad religiosa. Según estos portavoces, no hizo más que repetir el calendario y la agenda legislativa que ya explicó hace un año en la investidura.

Llamazares exigió ayer en el Congreso un "verdadero giro a la izquierda" y "una salida de liderazgo público a la ofensiva y un cambio de rumbo, que no de ritmo". Ninguna de esas exigencias las encontró en la intervención de Zapatero ante sus diputados. Incluso recriminó que no haya recibido aún al nuevo coordinador general de IU, Cayo Lara.

Ninguno de los portavoces ha tenido todavía contacto formal con el Gobierno tras la remodelación, más allá de llamadas de José Antonio Alonso para comunicarles la sustitución de Ramón Jáuregui y el compromiso de que el nuevo ministro de Fomento se reunirá en breve con los partidos catalanes. ERC mantiene como reivindicaciones, además de la financiación, el traspaso de las Cercanías y la gestión compartida del aeropuerto de El Prat, asuntos que dependen ahora de José Blanco.

Ridao no ve ninguna novedad en la intervención de Zapatero y asegura que lo más relevante es la financiación, sobre la que no ve aún avances y es escéptico, porque ya se han incumplido tres plazos en un año.

Herrera dice estar preocupado por aspectos de la remodelación, como la "desorientación que ha llevado la competencia sobre Dependencia a tres ministerios en un año". Llamazares es el único crítico con la reducción de la publicidad en RTVE porque dice que rompe el pacto sobre la televisión pública.

El vicepresidente Manuel Chaves se reunirá el próximo martes en Barcelona con el presidente de la Generalitat, José Montilla, para avanzar en la negociación de la financiación autonómica y cerrar el modelo en "un corto plazo". Chaves aseguró ayer en la Cadena SER que mayo será "un mes clave" para llegar a un acuerdo. Pero si convoca el Consejo de Política Fiscal y Financiera sin un pacto con la Generalitat se encontrará con un plante catalán, que auspicia ERC y Montilla aprueba, informa Joan Foguet.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 16 de abril de 2009