Interrupción del embarazo
Las leyes no deben estigmatizar. La legislación trata de regular situaciones graves con mentalidad abierta, para responder a muy diversos casos. En lo que respecta a un embarazo, en el ámbito científico lo más que se puede decir es hacia qué plazo un embrión puede ser viable.
El hecho de tener un genoma (fecundación) no significa que vaya a ser viable o no. A partir de la fecundación empiezan las etapas del desarrollo embrionario, mecanismos de control y selección natural, y en ocasiones la misma naturaleza puede poner término al proceso.
Independientemente de esto, la decisión de llevar o no a término un embarazo viable puede ser traumática. En algunos casos puede ser que se conozca que el futuro hijo tendrá una importante discapacidad. Muchos de estos casos son viables, y conocemos familias con niños discapacitados que no los cambiarían por nada del mundo. Casos más traumáticos son aquellos en que el embarazo se debe, por ejemplo, a una violación.
En definitiva, llegado el momento y la situación, ¿quién tiene derecho a entrometerse entre una mujer y su embarazo? Quizás sólo un poco la familia, con un buen (no doctrinal) asesoramiento médico. Lo demás es confusión.
Hace falta más conocimiento científico, mente abierta, humildad y respeto, en todos los ámbitos, también al legislar.


























































