Apuntes

Maestros en conservar

Dos 'masters' oficiales en patrimonio triunfan entre los estudiantes

En una época en que el principal motor de la economía española, el ladrillo, ha entrado en crisis, la conservación y restauración están de moda. En los bienes inmuebles y en los bienes muebles con interés patrimonial. En la Universidad Politécnica de Valencia dos de los masters oficiales que comparten este objeto de estudio, el Master en Conservación y Restauración de Bienes Culturales y el Master de Conservación del Patrimonio Arquitectónico, carecen de problemas de matrícula. Ambos pertenecen a la primera tanda de masters oficiales aprobados hace tres años y surgieron de títulos propios con larga tradición.

"¿Que cuáles son las claves del éxito? Podían ser varias. Hay pocos posgrados oficiales de este tipo en España, fuimos los primeros en impulsarlo y depende del único departamento de Conservación y Restauración de Bienes Culturales del sistema universitario español", afirma la directora del master, Pilar Roig. Y opina que la singularidad no es el único argumento. El master, de 120 horas de duración, ofrece una gran especialización (hasta tres itinerarios: pintura mural, pintura de caballete y retablos, y escultura y materiales arqueológicos), obliga a los estudiantes a realizar 100 horas de prácticas en empresas y es un posgrado oficial con precios públicos (a 29,87 euros el crédito).

"La restauración es una forma de hacer arquitectura sostenible"

La valenciana Ana Nieto pertenece a la primera promoción del master. Para ella, la práctica que le ofrecieron, restaurar los frescos del pintor santanderino Luis Quintanilla, exiliado a Nueva York por la Guerra Civil española, fue una experiencia inigualable. "No siempre tienes la oportunidad de tocar pintura de tanta calidad y además de carácter no religioso", comenta. Por eso aceptó pasar un mes en Santander (a gastos pagados) para restaurar los frescos que habían sido adquiridos por la Universidad de Cantabria.

Las prácticas del master contemplan importantes entidades artísticas y actividades como la que acaba de negociarse en Italia esta semana, que consiste en restaurar las hornacinas de una ruta turística de la Garfañana, un conjunto de pueblos de la Toscana. La idea partió de un alumno del master. Y es que de los 70 alumnos de nuevo ingreso (entre los dos cursos hay 114), el 48% procede de la Comunidad Valenciana, un 37% de otras comunidades autónomas y un 15% es extranjero, en su mayoría italianos, aunque también hay de Grecia, Taiwan, Perú y Chile.

"Yo he recorrido 800 kilómetros porque es el único master oficial y público en esta materia en España que puntúa en unas oposiciones y supone la única manera de intentar igualarme en un concurso a gente con experiencia laboral", afirma María García, una leonesa de 26 años que está haciendo los dos años del master en uno.

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Pero hay quien viene de más lejos. ¿Qué hace aquí un licenciado en la cuna del arte? "En mi país los masters son muy teóricos a diferencia de éste", dice el joven italiano, que opina que los posgrados italianos "están desvirtuados", frente a los españoles que puntúan más en una oposición, lo que explicaría el desembarco italiano. "Es de los pocos masters oficiales de Europa en esta materia", dice y añade que le dio confianza que lo impartiera una Politécnica.

En el Master en Conservación del Patrimonio Arquitectónico se han quedado fuera este año 100 personas, según el director del mismo, Francisco Juan. Este master oficial de 90 créditos e impulsado por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura admite 60 estudiantes. Entre los matriculados también se percibe gran dispersión geográfica, que se debe, según Juan, a "los pocos posgrados en la materia y al interés creciente porque las Escuelas de Arquitectura suelen orientarse a la obra nueva y no a la restauración". El profesor puntualiza que "con la carrera, tanto un arquitecto técnico como superior pueden intervenir en un conjunto histórico, pero la preparación no es suficiente", por eso, en un país con un parque inmobiliario excedentario, la restauración es una forma de "arquitectura sostenible" y aboga porque lo grados introduzcan la conservación de manera transversal en las asignaturas.

Aunque, precisa, que los protocolos de actuación en una obra nueva y en un bien de interés cultural difieren. "Lo más importante antes de intervenir sobre cualquier conjunto patrimonial es hacer un estudio previo, justificar lo que se va a hacer y conocer las técnicas constructivas para emplear los mismos materiales o, en su defecto, técnicas compatibles". Ahora el master ofrece únicamente un itinerario, el objetivo es ofrecer tres más, pero ello supone un esfuerzo económico y las universidades, recuerda Juan, implantan los masters oficiales sin costes adicionales. Por eso, financian a través de patrocinadores a los profesionales de prestigio que imparten algunos seminarios.

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