Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Cancelaciones de congresos en Barcelona por la crisis

El turismo de congresos acusa la crisis. Barcelona cerró 2008 con cifras récord, pero los recortes de gastos en las grandes corporaciones en 2009 se traducen en cancelaciones y retrasos en las confirmaciones de reuniones en la ciudad, sexta capital mundial del turismo de congresos, según distintos responsables de centros de congresos. Las perspectivas para 2009 no son halagüeñas.

"En el negocio de las convenciones de empresa notamos una tendencia a la baja a través de cancelaciones para este año y de la falta de confirmaciones de eventos a medio y largo plazo, para 2010 y 2011", explica, por ejemplo, el director del Palacio de Congresos de Barcelona y vocal de la Asociación de Palacios de Congresos de España, Miguel Fuertes.

Barcelona se resiente en especial la grave recesión de dos mercados clave como Estados Unidos y Reino Unido, pero también la profunda crisis de los sectores del automóvil y la construcción. Además, el sector denuncia que la amplia oferta de espacios para convenciones de todas dimensiones, que se ha ampliado significativamente en 10 años, ha abierto fuerte guerra de precios.

Los datos de 2008 no reflejan aún la crisis. Las empresas contratan los eventos con uno o dos años de antelación. Según Barcelona Convention Bureau (BCB), la capital catalana cerró el año con 383 congresos y 1.813 convenciones, el 39,8% más sobre 2007. Sin embargo, los recortes sí empezaron a notarse ya en el número de congresistas que se desplazaron hasta la ciudad: 340.527 delegados, 50.000 menos que en 2007. El recorte se contrarrestó con más turistas para convenciones e incentivos.

Más y más oferta

Un aspecto clave es la ampliación de la oferta de la ciudad, a la par de la expansión de la planta hotelera. Los dos mayores hitos han sido los 100.000 metros cuadrados de la Fira en Gran Via, en L'Hospitalet, y otros 100.000 del Centro de Convenciones Internacional de Barcelona (CCIB), en el Fórum. La capital catalana dispone, además, de multitud de auditorios y hoteles para eventos de hasta 1.000 personas. Para actos que requieran más espacio puede optarse por el Palacio de Congresos de Barcelona, de la Fira (hasta 1.500 personas); el Palacio de Congresos de Cataluña, del Juan Carlos I (hasta 3.000); la Fira de Gran Via (10.000); el CCIB (12.000), y el Palau Sant Jordi (20.000).A juicio de la directora del Barcelona Convention Bureau, Airy Garrigosa, esta amplia oferta no es sinónimo de sobredemanda y cada espacio "tiene su parcela de mercado". Sin embargo, el director general del Palacio de Congresos de Cataluña, Roberto Torregrosa, opina que la basta infraestructura congresual de la capital catalana hace necesario "un consenso" para no entrar en una guerra de precios. "Vemos cómo otros establecimientos van a por clientes que tienen contratos cerrados con nosotros ofreciendo precios mucho más bajos. Eso nos obliga a abrir contratos para renegociarlos", asegura Torregrosa.

No sólo los grandes palacios sufren la recesión en sus carnes. Pere Álvarez, director del Auditorio AXA, con capacidad para 621 personas, explica que la ocupación para el primer semestre ha descendido el 18% respecto a 2008. "Pese a la bajada, no nos va a ir del todo mal. Tenemos un público local y nacional muy fiel, no dependemos apenas del internacional", asegura.

Pero además de las cancelaciones, las empresas están recortando otros gastos. Empiezan por reducir el número de delegados y siguen por las dietas, salidas, días de estancia o excursiones. Carme Turiera, directora de mercadotecnia de la empresa Barcelona Guide Bureau (BGB), que se dedica a organizar la parte social de grandes eventos, explica que estos recortes de presupuesto ya se notaron en el Mobile World Congress. Ahora, además, lidian con cancelaciones de actos de empresas, en especial norteamericanas. "Muchas compañías no quieren la mala imagen de montar un evento en un hotel de lujo en plena crisis. Pero además, es lógico que los viajes de incentivos se reduzcan: si no hay ventas, no hay premios", explica.

De hecho, la ocupación hotelera se está resintiendo. En enero cayó el 10,3%, y en febrero, a pesar del congreso de móviles, descendió el 11,5%, según el Ayuntamiento. "La crisis es muy profunda, e incluso el presidente Barack Obama ha sugerido a las empresas que recorten gastos en congresos e incentivos. Nuesto equipo de ventas en EE UU lo está notando mucho. Aunque la agenda para 2010 está algo mejor que la de 2009", asegura Torregrosa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 30 de marzo de 2009