Los escándalos que afectan al PP

Aguirre habló con Rajoy para saber si pone la mano en el fuego por ella

En estos días de grandes titulares sobre la corrupción que afecta al PP, sus dirigentes están especialmente sensibles. Cada palabra se interpreta una y mil veces. Y más si se trata del líder, Mariano Rajoy, hablando de Esperanza Aguirre. El rechazo de Rajoy -en una entrevista en Antena 3- a poner "la mano en el fuego" por la presidenta de Madrid desató todo tipo de especulaciones. Aguirre trató de zanjarlas: habló con él por la mañana para que le explicara sus palabras, y después se lo contó a los periodistas.

La presidenta le preguntó a Rajoy expresamente por ese rechazo a poner la mano en el fuego. "Me ha dicho que esta expresión no la ha utilizado nunca por nadie y que no le gusta; por lo tanto, no le saquen ustedes tres pies al gato", dijo irónica.

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Aguirre prefirió quedarse con la parte positiva de la entrevista a Rajoy, cuando defendió la honorabilidad de la presidenta. Aunque el líder insistía en añadir la coletilla "en lo que yo conozco" al referirse a las sospechas de corrupción, Aguirre obvió esas dudas de su jefe. "Lo que dijo Rajoy es exactamente lo mismo que yo pienso sobre él y sobre mí: que en 26 años que llevamos en política jamás nadie ha puesto en cuestión nuestra honorabilidad; y, por lo tanto, quiero agradecérselo", sentenció.

El desconcierto en el PP es total porque, según varios miembros de la dirección, no tienen información sobre los planes del juez Baltasar Garzón sobre nuevos imputados, especialmente los aforados, y por tanto no pueden tomar decisiones. Según estas fuentes, Rajoy está dispuesto a cortar más cabezas y abrir más expedientes en cuanto Garzón levante todo el secreto del sumario.

Nada de López Viejo

Por otra parte, el PP madrileño ha dejado claro que no quiere hablar de Alberto López Viejo, que dimitió de consejero por las noticias que lo vinculan con la trama corrupta. El Grupo Popular impidió el lunes, con su mayoría absoluta, que el PSOE registrara cinco preguntas para formular mañana en el pleno al vicepresidente, Ignacio González, informa Vera Gutiérrez Calvo.

Los socialistas querían saber la opinión de González sobre la gestión de López Viejo y sobre su dimisión. "Nombrar a los consejeros no es responsabilidad del vicepresidente sino exclusivamente de la presidenta", subrayó una portavoz del PP para justificar el veto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 17 de febrero de 2009.

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