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Nuevo escándalo en el partido de Rajoy

"Le pusimos ahí y está subidito, se le ha olvidado que ha estado en la mierda"

Francisco Correa, supuesto jefe de la trama de corrupción vinculada al PP, se jacta en sus conversaciones de tener bajo su control a cargos del partido

Francisco Correa, supuesto jefe de la trama de corrupción vinculada al PP, se jactaba constantemente de su poder sobre alcaldes y concejales de dicho partido. Así consta en las conversaciones de esta red que ha desarticulado el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón tras un año de investigación y escuchas telefónicas de la Fiscalía Anticorrupción y de la policía. Cinco personas, dos de ellas ex cargos del PP, fueron detenidas el pasado viernes acusadas de soborno, tráfico de influencias, blanqueo de capitales y evasión fiscal. Otras 30 personas están imputadas. La red operaba principalmente en Galicia, Madrid y la Comunidad Valenciana.

Correa carece de cargos en el partido, pero posee profundas relaciones con su jerarquía (organizó actos electorales hasta 2003, cuando lo apartó Mariano Rajoy). En las grabaciones afirma que su poder sobre el PP le viene, siempre según las cintas, de su complicidad con personas vinculadas históricamente a la tesorería del partido y del supuesto conocimiento de operaciones turbias, que amenaza con utilizar.

"Aunque le vaya mal en España, él tiene su dinero en las Islas Caimán"

"Si ganan en Majadahonda, las decisiones las voy a tomar yo"

Por ejemplo, respecto del alcalde de Boadilla, Arturo González Panero (PP), afirma: "Si entrego la cinta que tengo del albondiguilla [apodo que le da a González Panero] se caga, pero voy también al trullo, y además me interesa seguir haciendo negocios cuatro años en Boadilla". Y sobre un concejal de dicho municipio, también del PP, sostiene: "Le pusimos ahí y está subidito, se le ha olvidado que ha estado en la mierda".

González Panero niega tener conocimiento de tal cinta sobre su persona. "Me suena a coña marinera, no he tenido con él ninguna relación desde hace cinco años. Lo conocía del partido, como todo el mundo, pero no he ido a ninguna boda. Si organiza actos de partido, pues lo contratas. Y algunas cosas no sabíamos que eran de él. O era la mejor oferta", se defendió ayer el alcalde de Boadilla.

Las conversaciones de Correa muestran que se presenta ante sus interlocutores como un poder fáctico por encima de los cargos electos del PP. En relación a una lucha entre facciones de dicho partido en Majadahonda, dice: "Si ellos ganan en Majadahonda, las decisiones no la toman ellos, las voy a tomar yo".

Igualmente, alude a presuntos negocios turbios de Guillermo Ortega (PP), ex alcalde de Majadahonda, y sostiene que su esposa, María del Carmen Rodríguez Quijano -ahora detenida por Garzón como integrante de la trama-, había comprado una casa a un abogado, que en realidad era de Guillermo Ortega, al que denomina la rata. "Compró el piso de la rata por 54 millones". Y apunta que el ex regidor tenía un asunto de facturas falsas.

Fuentes próximas a Ortega niegan la existencia de tales operaciones. "Todo es una pura mentira", sostienen.

Correa, a tenor de sus charlas, tiene negocios urbanísticos en Arganda, El Escorial, Boadilla, en Madrid, La Nucia (Alicante), etcétera. Por el contrario, reconoce en las grabaciones que ha dejado de trabajar con Génova (sede nacional del PP), aunque mantiene que posee informaciones inquietantes para algunos de sus cargos históricos.

El fruto de sus actuaciones ilegales parece desembocar en inversiones opacas: "Voy a Cartagena de Indias, he comprado un terreno por teléfono, he mandado la pasta a Panamá, está en el casco antiguo, dentro de la muralla. Y voy luego a Nueva York, y luego a Miami a ver mis cosas". Isabel Jordan, subordinada suya detenida, lo ratifica: "A él le seguirá yendo bien, aunque le vaya mal en España. Él tiene su dinero en las Islas Caimán".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 8 de febrero de 2009