Sebastián apela al nacionalismo económico para salvar empleos

Industria cree que se pueden mantener 120.000 puestos

En plena crisis, aún estamos lejos de recomendaciones como cultivar verduras en la terraza, propias de tiempos de guerra, pero nos acercamos. El ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, pidió ayer a los ciudadanos que consuman productos españoles para evitar que se cumpla la previsión de que la caída del consumo en 2009, estimada en un 1,5% -7.000 millones de euros- acabe con 120.000 empleos.

En un desayuno organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE), Sebastián aseguró que para evitar que se pierdan esos puestos de trabajo bastaría con que cada ciudadano sustituya en su cesta de la compra productos o servicios importados por nacionales por valor de 150 euros al año, el equivalente a un abrigo, los juguetes de Navidad o un viaje de fin de semana.

En opinión de Sebastián, la recomendación no es una medida proteccionista, porque no supone poner trabas a la importación. Apuntó que el objetivo, en un país como España con un abultado déficit exterior, es que cada usuario sume el factor made in Spain a otros como el precio y la calidad a la hora de definir sus preferencias.

En su encuentro con la prensa, Sebastián desgranó los cálculos sobre ahorro energético y rentabilidad de una de las medidas más publicitadas por su departamento: el reparto de bombillas de bajo consumo. Según Industria, los 20 millones de lámparas que se repartirán este año, con una inversión de 50 millones de euros, ahorrarán en sus ocho años de vida útil 1.280 millones. Una rentabilidad del 2.500%.

Sobre el sector energético, Sebastián insistió en que no se autorizarán nuevas plantas nucleares y se trabajará para alcanzar el objetivo de que en 2020, el 40% de la energía consumida sea de origen renovable. La renovación de los órganos reguladores energético y de telecomunicaciones -CNE y CMT- se abordará en abril.

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