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Francia ayudará con 6.000 millones de euros al sector del automóvil

La condición es que las empresas mantengan el nivel de producción en el país

El primer ministro de Francia, François Fillon, anunció ayer en París una ayuda estatal para los fabricantes de automóviles franceses que oscilará entre los 5.000 y los 6.000 millones de euros. Fillon hizo público el montante de la ayuda en la inauguración de los Estados Generales del Automóvil, una suerte de reunión general del sector, organizada por el Ministerio de Economía, encaminada a evaluar el estado general de las empresas, el impacto de la crisis y a aportar posibles soluciones.

Fillon no adelantó ninguna medida en concreto, hecho que llevará a cabo "dentro de unos días" el presidente de la República, Nicolas Sarkozy. De cualquier forma, el primer ministro sí advirtió que, dado que el Estado ayuda a las empresas francesas fabricantes de automóviles, éstas deben comprometerse con el Gobierno de Francia a mantener, entre otras cosas, su nivel de producción.

No habrá fondos para las empresas que quieran cerrar alguna planta

"Nuestro esfuerzo con los fabricantes de automóviles va a ser masivo", dijo Fillon. "Eso sí", continuó el primer ministro francés, "esta ayuda está ligada a un compromiso por parte de los fabricantes de coches. No se ayudará a ninguna empresa que tenga pensado o que vaya a cerrar alguna fábrica en Francia", advirtió.

El primer ministro aprovechó la intervención para instar a los bancos a que desbloqueen la línea de crédito destinado a la compra de automóviles. También confió en que la Comisión Europea se pronuncie sobre el plan, pero añadió después: "Francia no va a esperar tres meses. No vamos a reproducir lo que pasó con el plan de financiación de los bancos. Cuando hay una urgencia, hay que reaccionar. La doctrina es muy interesante, pero con doctrinas no se salva a ningún enfermo".

El Ministerio de Economía francés ha organizado los denominados Estados Generales a fin de sacar a los profesionales de la automoción del pozo en el que se encuentran. Componen un elemento crucial para la economía francesa, que concentra en el sector el 10% de la población activa. En los últimos meses han visto cómo sus ventas se hundían y cómo, durante meses, se sucedían los paros forzosos y temporales de buena parte de la plantilla del sector por falta de demanda.

No es la primera vez que el Estado francés anuncia que sale en auxilio de uno de sus principales motores económicos. El 4 de diciembre pasado, el presidente Sarkozy anunció un plan de impulso económico, dotado con 26.000 millones de euros, destinado a reactivar la aletargada economía gala y centrado, sobre todo, en dos sectores: el de la automoción y el de la construcción.

Para el primero, el presidente Sarkozy anunció entonces la subvención de 1.000 euros para todo aquel conductor que jubilara su coche viejo y decidiera adquirir uno nuevo en el plazo de dos años.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 21 de enero de 2009