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El control biológico gana terreno a los fitosanitarios

Dos tercios de los invernaderos de Almería han reducido los plaguicidas

La producción de hortalizas bajo control biológico ha experimentado un salto espectacular en la provincia de Almería. De las 11.400 hectáreas de la campaña 2007-2008 se ha pasado a las casi 19.000 actuales, un incremento de más de un 65% de la superficie, con una producción estimada que ronda las 1.700.000 toneladas.

En la práctica supone que más de la mitad de la producción de hortalizas se cultiva con este método que se vale de otros insectos para combatir las plagas. Lo que desencadenó la implantación del control biológico de plagas en Almería fue la alarma suscitada en Europa hace dos años por el hallazgo de restos de pesticidas en el pimiento.

La consejería puso en marcha, hace más de un año, la marca Compromiso verde. Se trata de una iniciativa que representa una nueva forma de producir y comercializar. La producción integrada es una modalidad de agricultura respetuosa con el medioambiente que se guía por criterios de sostenibilidad. "A través de Compromiso verde y producción integrada se persigue que cuando se hable de productos de invernaderos sean sinónimos de calidad y buenas prácticas de cultivo respetuoso con el medio ambiente. En la presente campaña agrícola la Consejería de Agricultura ha puesto a disposición de los agricultores 17,5 millones de euros para subvencionarles la fauna auxiliar para luchar contra las plagas", explica Juan Deus, delegado de Agricultura y Pesca en la provincia.

Las Agrupaciones de Productores de Producción Integrada cuentan con más de 80 operadores en la provincia que agrupan a los productores que se ocupan de la lucha biológica. En la presente campaña se subvencionarán 2,1 millones de euros en ayudas para sufragar gastos relativos a servicios técnicos, análisis agronómicos y los gastos derivados de la compra de trampas de feromonas para el control integrado de plagas y enfermedades.

La campaña pasada la horticultura almeriense facturó 2.255 millones de euros (1.526 millones en exportación), con 3.008 millones de toneladas de producción y una superficie de 26.500 hectáreas. Son las cifras de un liderazgo en la producción de hortalizas a las que el sector no está dispuesto a renunciar. El reto de la horticultura pasa por la pervivencia de este modelo hortícola que implica alcanzar una mayor producción para seguir siendo competitivo. Las energías limpias se apuntan como una de las soluciones. "Estamos trabajando para hacer un plan Renove y encargar un estudio para ver qué tipo de energías limpias, como el viento y pequeños aerogeneradores aplicadas a los invernaderos, pueden generar la suficiente energía para dar calor y luz", apunta Deus.

Granizo detonante

El plan Renove de invernaderos comenzará a aplicarse en 10.000 hectáreas de explotaciones agrícolas a partir del próximo 14 de febrero. La concesión de seis millones de euros en ayudas a los 138 agricultores afectados por el temporal de granizo que cayó el pasado noviembre ha sido el detonante. De este modo, el plan pretende recuperar la producción en estos cultivos y modernizar las estructuras para hacerlas, según Deus, "más fuertes y seguras a las inclemencias metereológicas y a la acción de plagas". La línea de ayudas con la que la Junta iniciará el plan Renove de invernaderos sufraga el 50 % de la inversión que cada uno de los agricultores se calcula tendrá que hacer en su finca.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 18 de enero de 2009