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Alemania aprueba un segundo plan ante la dureza de la crisis

Merkel cede y da el 'sí' a medidas de estímulo que suman 50.000 millones

Rebajas fiscales, aumento de la inversión pública, reducción de las cotizaciones a la Seguridad Social y ayudas económicas por el reemplazo de vehículos y el nacimiento de niños. El mayor paquete de medidas económicas desde la fundación de la República Federal de Alemania en 1949 está listo desde la madrugada de ayer: el Gobierno destinará, entre 2009 y 2010, casi 50.000 millones de euros a atajar la crisis de la primera economía europea.

La gravedad de la crisis económica ha doblegado la voluntad de la canciller Angela Merkel, que se había negado a aprobar este segundo plan -el primero vio la luz en otoño pasado y alcanzó 31.000 millones de euros- lo que le valió el apodo de Madame no (Señora no). En total, las ayudas alcanzan el 1,5% del PIB en 2009 y 2010. "Es una medida extraordinaria para tiempos extraordinarios", argumentó la canciller.

Merkel, de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), lo expuso en una prolija rueda de prensa que concedió junto al vicecanciller y ministro de Exteriores Frank-Walter Steinmeier, del partido socialdemócrata SPD. Tras desgranar en Berlín el enorme coste de estas medidas, los socios de Gobierno anunciaron la creación de un fondo de amortización para recuperar el equilibrio presupuestario en los próximos años. En este sentido, el Ejecutivo pactó una reforma constitucional para limitar el déficit público a partir de la próxima legislatura.

La preocupación por el equilibrio presupuestario, uno de los principales reparos para el paquete presentado ayer, quedó confirmado por el ministro de Hacienda, Peer Steinbrück, que reconoció que el déficit alemán superará el límite del 3% del PIB impuesto por el tratado de Maastricht. Será, a más tardar, en 2010.

El grueso del dinero, 18.000 millones de euros, se destinará a un programa de inversiones públicas. Incluirá la renovación de edificios estatales como colegios y universidades y la construcción y mejora de las redes de transportes y de comunicación. La cuota mínima del impuesto sobre la renta se limitará al 14%. El límite de ingresos máximos para la exención fiscal aumenta hasta los 8004 euros anuales. En esto se van unos 9.000 millones. También se reducen las cotizaciones a la Seguridad Social, del 15,5 al 14,9%. Con esta rebaja, ahorrarán tanto los empleados como las empresas. El plan anticrisis contempla aumentar las ayudas por cada nacimiento en 100 euros. Los que cambien su coche viejo (de más de 9 años) por uno nuevo, percibirán 2.500 euros.

El Gobierno quiere, además, poner en marcha un programa de avales para las empresas, que quedará en manos del banco público KfW y contará con 100.000 millones de euros. Merkel aseguró que el Estado no quiere comprar participaciones en empresas privadas. Una reforma del mercado de trabajo pretende, además, incentivar el empleo de jornada reducida.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de enero de 2009