Seat 'se enchufa' a las ayudas del Gobierno gracias a su coche eléctrico

Sebastián rechaza repartir las ayudas al sector por autonomías

Seat, que en pocos días podría recibir la luz verde de la Generalitat para que lleve adelante una nueva suspensión temporal de empleo que afectará a 5.300 puestos de trabajo en Cataluña ante la caída generalizada de las ventas, presentó ayer en Martorell un primer prototipo de coche con tracción eléctrica. La filial española de Volkswagen (VW) estima que, en cinco años, ya podrá comercializar unidades de vehículos equipados con un motor eléctrico, concebidos para circuitos urbanos, y que se complementan con un motor de combustión para trayectos interurbanos. El ministro de Industria, Miguel Sebastián, admitió que el coche eléctrico "no es la respuesta a la crisis inmediata" que está asolando esta industria, que en España cerró 2008 con un récord histórico de caída de matriculaciones. Pero cree que el futuro pasa por él: Sebastián avanzó que, con su apuesta, Seat "se ha colocado en el primer puesto" para optar a ayudas del Gobierno en su nuevo plan anticrisis para el sector, dotado con 800 millones de euros.

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Parte de esos 800 millones del Plan Integral del Automóvil se destinarán a potenciar el coche eléctrico en España. Según Miguel Sebastián, en 2014 el 3% de todo el parque de coches español (de 30 millones) corresponderá a vehículos eléctricos o híbridos, "cuyo coste de recarga equivale a un tercio del llenado del depósito". El dinero del plan irá directamente a los fabricantes, "no es un plan territorializado", dijo el ministro, después de que el consejero de Innovación, Empresa y Universidades, Josep Huguet, reclamara más de 400 millones para Cataluña. El acto empezó con hora y media de retraso y el secretario de Industria, Antoni Soy, se marchó antes de que lo hiciera.

El directivo de VW y presidente del consejo de administración de Seat, Francisco Javier García Sanz, declinó cuantificar las inversiones del grupo en la apuesta por la movilidad sostenible, "para no dar pistas a competidores". Sí advirtió de que el éxito del proyecto depende de las administraciones y las eléctricas, ante la necesidad de nuevas infraestructuras.

El proyecto del coche eléctrico es visto con cierto escepticismo por los sindicatos, que libran batallas más inmediatas. Ante la caída de las ventas (el 14,6% en 2008), la plantilla aspira a nuevos modelos. El presidente de Seat, Erich Schmitt, se mostró reticente a hablar de las "negociaciones" en curso en el consorcio para que Seat pueda fabricar en Martorell un Audi Q3. Seat compite con otras plantas de VW en el Este. Pero Schmitt dejó una advertencia flotando en el aire: "Con los costes de producción actuales, no somos competitivos", dijo.

El ministro Miguel Sebastián (izquierda) prueba el prototipo de coche eléctrico de Seat, que conduce su presidente, Erich Schmitt.
El ministro Miguel Sebastián (izquierda) prueba el prototipo de coche eléctrico de Seat, que conduce su presidente, Erich Schmitt.JOAN SÁNCHEZ

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 12 de enero de 2009.

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