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La justicia de EE UU estrecha el cerco para enviar a Madoff a prisión

El Congreso pide la reforma del regulador, que ignoró las denuncias

El cerco se estrecha cada vez más sobre Bernard Madoff. La fiscalía está haciendo todo lo posible para que el ejecutor del mayor fraude en la historia de Wall Street esté cuanto antes entre rejas, en lugar de estar confinado en su lujoso apartamento en Manhattan. Y para conseguirlo está utilizando las pruebas aportadas por los propios hijos de Madoff, los mismos que destaparon la trama hace un mes.

El reputado financiero convertido en criminal de guante blanco está bajo arresto domiciliario tras confesar que engañó a sus clientes 50.000 millones de dólares. Pero esto no le impide seguir actuando a sus anchas. Según las revelaciones de los abogados de los hijos al fiscal, Madoff habría enviado a familiares y amigos cinco paquetes con joyas, relojes, bolígrafos y otros artículos por valor superior al millón de dólares (770.000 euros).

El inversor envió joyas a familiares pese a tener sus bienes congelados

El fiscal considera que estos supuestos "regalos", mandados por Bernard Madoff y su mujer, Ruth, en la víspera de Navidad, representan una violación clara de los términos de la fianza, porque el acusado se pasó por alto la prohibición de transferir activos. El representante legal del inversor se limita a decir que fueron envíos "inocentes" y que se trataba de activos de poco valor.

El juez que lleva el caso se abstiene de momento de revocar las condiciones de la fianza. Y pidió pruebas documentales escritas para decidir en los próximos días si lo manda o no a la cárcel. El fiscal considera que con sus acciones Madoff está obstruyendo la justicia. Sus activos, que deben servir para compensar a las víctimas de su trama financiera, están congelados desde el pasado 18 de diciembre. También los de su esposa, desde el 26 de diciembre.

Mientras los abogados de Bernard Madoff hacen lo posible en Nueva York para mantenerlo lejos de la cárcel, en Washington, la primera audiencia sobre el escándalo, celebrada en el Congreso, se saldó con un clamor generalizado para que se proceda con urgencia a la reforma del supervisor del mercado de valor, la Securities and Exchange Commission (SEC).

La agencia ignoró durante años las alertas que llegaban sobre las actividades de la firma financiera. "Claramente, el sistema regulador falló de forma miserable", dijo Paul Kanjorski, presidente del comité de servicios financieros en la Cámara de Representantes. El demócrata espera que la investigación sirva para identificar y tapar los agujeros en la regulación, para reforzarla. La firma de Madoff fue investigada en al menos ocho ocasiones, durante los últimos 16 años, sin que se detectara nada irregular.

El escándalo está minando seriamente la reputación del regulador del mercado de valores en EE UU, por eso el presidente electo, Barack Obama, dijo semanas atrás que este episodio recuerda que se necesita un marco regulador del siglo XXI. Pero la vista del juicio por fraude contra Madoff comienza el próximo día 12, y el financiero está en la calle.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de enero de 2009