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Reportaje:CINE

Kate Winslet, perfecta imperfección

Casada con Sam Mendes, madre de dos hijos y más guapa que nunca, la actriz Kate Winslet vuelve a dar un empujón a su carrera once años después del gigantesco éxito de 'Titanic'. Estrena 'Revolutionary Road' y 'The reader', junto a Leonardo DiCaprio y Ralph Fiennes. ¿Logrará el Oscar esta vez?

Kate Winslet lo tiene todo. O no tiene nada. Es el vaso medio lleno o medio vacío. En total son cinco candidaturas al Oscar (Sentido y sensibilidad, Titanic, Iris, Olvídate de mí y Juegos secretos: little children), cuatro de ellas antes de cumplir los 30. Un exclusivo club al que sólo pertenecen grandes como Elizabeth Taylor, Audrey Hepburn, Susan Sarandon, Glenn Close o Cate Blanchett. Con 33 años, Winslet es la más joven del grupo. Pero nunca ha conseguido la estatuilla. También es una estrella con todas las de la ley, protagonista de la película más taquillera de la historia, Titanic, aunque los ingresos del resto de su filmografía, en conjunto, son bastante más discretos. Además, nadie puede pasar por alto su figura, espléndida en ese vestido negro de Michael Koos con el que llega a la entrevista, marcado por un cinturón negro de Hugo Boss. Pero no siempre ha sido así, pues también ha sido muy criticada por tener carne y curvas. Ella se ha pertrechado de seguridad. Recientemente confesaba a la revista Vanity Fair: "Una vez que te llaman gorda, siempre serás gorda". No sólo es teoría; se ha desnudado en varias películas, como en Jude, Titanic, Hideous Kinky, Holy smoke, Quills, Iris y Juegos secretos. Nada la detiene. Es quizá esta determinación la que mejor define a esta actriz que lo tiene todo y nada; para ella, actuar lo es todo, "junto con mis hijos y Sam", aclara rápidamente. Está casada desde 2003 con el realizador Sam Mendes, y son padres de dos niños. "Yo siempre quiero dar lo mejor de mí misma. Cualquier cosa por debajo de eso no es aceptable para mis estándares".

Con esa misma naturalidad perfeccionista, este año Winslet se lanza al ruedo con dos estrenos, ambos con madera de Oscar: Revolutionary Road y The reader.

El primero supone muchas cosas, su reencuentro con Leonardo DiCaprio una década después de que ambos se conocieran en ese transatlántico de película llamada Titanic. También es su primer trabajo como actriz junto a su marido, Sam Mendes. Aplica la misma frase para ambos: "Habíamos hablado de hacer algo juntos en muchas ocasiones, pero la oportunidad no había surgido". A DiCaprio le une "un mismo estilo de trabajo". Pero la experiencia con su marido la quiere desarrollar un poco más: "Ya empezaba a tener celos. Hay muchos actores que conozco que han trabajado con Sam, como Jake Gyllenhaal, Peter Sarsgaard y Tom Hanks; y todos me venían con el mismo cuento de lo maravilloso que era. Así que no veía el momento de completar el puzle con él", explica risueña y expresiva.

'Revolutionary Road' lleva a la actriz a la vida de los suburbios norteamericanos de la década de los cincuenta, a esa clase media llena de sueños que vendió sus ideales para conformarse con la casita y los dos hijos que se pedían de una familia modelo. The reader está basada en la novela de Bernard Schlink sobre el apasionado romance de un joven con una mujer mayor durante la II Guerra Mundial, una pareja que vuelve a encontrarse cuado ella es juzgada por crímenes de guerra. Este trabajo le llegó por casualidad, cuando Nicole Kidman abandonó el proyecto de Stephen Daldry al quedarse embarazada. "Cualquier actriz se daría por contenta con interpretar a una de estas mujeres. Así que no le quiero contar la alegría de poder interpretar a ambas en un mismo año. Acabamos Revolutionary Road en agosto de 2007, y en enero ya estaba preparando The reader". Contenta, pero cansada, porque para Kate Winslet, su ideal sería hacer "una o como muchísimo dos películas al año" y dividir el resto del año entre su casa de campo en Gloucestershire (Inglaterra) y el apartamento que la pareja posee en Nueva York por eso de estar más cerca de Hollywood, pero sin quemarse. "Yo necesito espacio, necesito aire entre mis trabajos. Especialmente para salir del personaje al final de la cinta. Es como una ruptura difícil de superar".

Eso sería lo ideal, pero los planes están para romperlos, y si en 2006 estrenó cuatro películas (All the king's men, Juegos secretos, Ratónpolis y Vacaciones), en 2008 se le juntaron estos dos estrenos, que harán que seguramente compita contra ella misma en las candidaturas a los Oscar. Porque ya es vóx populi entre los directores de Hollywood que los primerísimos planos de su rostro reflejan emociones como ninguno. También lo sabe el mundo de la publicidad, ya que es el nuevo rostro de Lancôme. Insiste en que lo suyo no es la búsqueda de un estilo, sino pura naturalidad, y para remarcarlo enumera a las mujeres que admira: Meryl Streep, Susan Sarandon, Judi Dench, Helen Mirren. "Esas bellezas increíbles de mujeres por las que han pasado los años, pero que no han cambiado; cuyos rostros mantienen su expresión normal y no tienen nada de artificial. Eso es belleza y estilo: mantenerte honesta contigo misma".

Winslet es de una tercera generación de actores. Eso no hizo sus comienzos fáciles, pues pertenecía a una familia bastante humilde, pero, al menos, desde el principio contó con la comprensión de quienes la rodeaban. "Mis padres siempre fueron abiertos de mente y de corazón, gente maravillosa que no hizo otra cosa que animarme a ser lo que quería ser, no sólo de palabra sino de forma práctica". A los 11 años ya estaba estudiando arte dramático y haciendo anuncios de cereales para pagarse las clases. Quizá por esa asimilación con pedigrí de la profesión se tomó como se tomó la fama de Titanic: "Fue una decisión personal y muy pensada la de no formar parte de Hollywood", asegura ahora con la misma certeza con la que hace casi una década dejó de lado cualquier guión que oliera a superproducción para apostar por películas fuera de la gran industria, "piezas pequeñas donde, por lo general, hay más calidad en sus guiones".

Al final de la entrevista, actriz y entrevistadora ven la botella casi totalmente llena. Winslet lo resume: "Es difícil ser la esposa que quieres ser, la madre que sabes que puedes llegar a ser y, a la vez, entregarte a tu trabajo de todo corazón. Es difícil, pero la respuesta es saber distinguir tus prioridades. Yo soy muy feliz con las mías".

'Revolutionary Road' llega a las pantallas españolas el 30 de enero. 'The reader' se estrena en enero en EE UU.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de diciembre de 2008