Cebrián presidirá la comisión ejecutiva de PRISA a propuesta de Ignacio Polanco

El presidente destaca que el grupo cuenta con medios para afrontar la crisis

Ignacio Polanco, presidente de PRISA (editor de EL PAÍS), aseguró ayer, en la Junta General Extraordinaria de Accionistas, que el Grupo cuenta con los medios y la solidez financiera necesarias para afrontar la grave crisis económica que atraviesa la economía española y el sector de los medios de comunicación, en particular.

"No somos responsables de la catástrofe sobrevenida a los mercados debido al cambio de ciclo económico, pero les aseguro que somos conscientes de las dificultades que enfrentamos. La buena noticia es que tenemos los medios para afrontar el futuro con realismo, superar los obstáculos y continuar con la política de crecimiento y rentabilidad que nos caracteriza", indicó.

El grupo espera cerrar 2008 con un aumento del Ebitda del 20%
Manuel Polanco se incorpora como vocal a la comisión ejecutiva

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Para acometer la reorganización del Grupo, el Consejo de Administración, a propuesta de Polanco y por unanimidad, decidió ayer nombrar al consejero delegado, Juan Luis Cebrián, como nuevo presidente de la comisión ejecutiva de PRISA. Ignacio Polanco asumirá la presidencia no ejecutiva del Grupo. La Junta acordó también el nombramiento de Manuel Polanco como nuevo vocal de la Comisión Ejecutiva y la creación de un consejo asesor internacional.

Además de la remodelación del Grupo y del desarrollo del plan estratégico, el Consejo ha solicitado a Cebrián que "a lo largo de los años inmediatos prepare los planes que permitan en el futuro una sucesión ordenada en la gestión de la compañía e impulse en todos los niveles el relevo generacional de nuestros equipos", según señaló Polanco.

La Junta General aprobó la fusión de PRISA y Sogecable, y la autorización al Consejo para abordar el proceso de recapitalización del Grupo y la reestructuración de su deuda, con medidas como ampliaciones de capital y la emisión de bonos, obligaciones y otros valores de renta fija, simples o canjeables en acciones, con un tope máximo de 2.000 millones. Polanco destacó que, a la hora de reforzar el capital, se tendrá en cuenta el interés de los accionistas, garantizando una estructura adecuada. "El Grupo de referencia que controla hoy PRISA seguirá asegurando la estabilidad, aunque pretendemos sumar nuevos inversores que apoyen nuestra andadura", indicó.

En la misma línea que el presidente, Cebrián destacó que PRISA "es capaz de resistir la crisis como ninguna otra compañía del sector", ya que todas las actividades en las que opera son rentables y cuenta con el liderazgo en muchas de ellas, como el mercado educativo en lengua hispana y en Brasil, la prensa diaria en España, la televisión en abierto en Portugal, y de la radio en España, Colombia y Chile.

El consejero delegado enfatizó que, pese a la crisis, PRISA espera cerrar 2008 con unos ingresos récord cercanos a los 4.000 millones de euros y un resultado bruto de explotación (ebitda) de 934 millones de euros, un 20% superior al del año anterior.

Con vistas a 2009, las previsiones apuntan a un descenso de los ingresos de apenas un 2% y a un mantenimiento de los actuales márgenes de explotación, pese a que continuará la disminución de los recursos publicitarios, que durante este año será del entorno del 4,5%.

En su discurso, Cebrián señaló que la deuda de cerca de 5.000 millones de euros que acumula el grupo es correlativa con el extraordinario crecimiento de la compañía, que ha triplicado su tamaño desde que salió a Bolsa en el año 2000, con operaciones como las ofertas públicas de adquisición sobre la totalidad del capital de Sogecable y Media Capital.

El consejero delegado indicó que, pese a las buenas previsiones de negocio, es necesario acometer medidas de austeridad y de ahorro para afrontar la crisis que se concretarán en el presupuesto de 2009, con el objetivo de reducir el 5% el gasto corriente. Entre esas medidas destaca la eliminación del dividendo con cargo al actual ejercicio; la congelación de los salarios de los ejecutivos y de los directivos con sueldos superiores a los 80.000 euros brutos anuales; revisar el consumo de materias primas; y cesar la actividad de las operaciones no estratégicas, con desinversiones en filiales y empresas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0005, 05 de diciembre de 2008.

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